sábado, 6 de enero de 2018

Cuando el hábito de correr está arraigado

Cuando el hábito de correr está arraigado, no hay nada que impida realizar la rutina.

Sin embargo se deben extremar precauciones para no sufrir lesiones o enfermarse cuando las condiciones climáticas son adversas.

Exponer las vías respiratorias superiores -nariz, boca y garganta- dificulta la respiración, porque el aire frío provoca una bronco-constricción. En estas circunstancias, lo recomendable es respirar por la nariz, que calienta e hidrata el aire que ingresa a los pulmones.

No debes dejar todo el trabajo al aparato respiratorio.

Es importante tener abrigado el cuello y cubrir la cabeza y las manos, pues gran parte del calor corporal escapa por estas dos últimas zonas.

Hoy en día hay muchas prendas inteligentes para corredores que permiten mantener el calor corporal, al mismo tiempo que expulsan la transpiración. Existen también mascarillas, cuya función primordial es filtrar el aire contaminado de las grandes ciudades; bufandas o cubre bocas, que no son del todo cómodos y por ello muchos corredores entrenan con la nariz "desnuda".

Los músculos y tendones trabajan óptimamente hasta alcanzar cierta temperatura, esto aplica también para los pies, área en que el frío cala intensamente.

Una adecuada respiración puede ayudar a elevar la temperatura corporal y a correr sin contratiempos. El clima frío causa una restricción del flujo sanguíneo (más calambres y espasmos musculares) y en el caso del aire que se respira, éste es además seco.

Respirando por la nariz, entibia el aire que inhalas y la respiración se vuelve más profunda y eficiente. Por el contrario, si respiras por la boca, ésta se secará y causará problemas a nivel pulmonar, provocándote dificultades para respirar ya que se pueden generar tos o dolores de pecho.

TIPS

· Siempre existe la opción de recurrir a la caminadora y correr en interiores, en temporadas de frío o de calor.

· Si corres al aire libre, inicia contra el viento y termina con el viento a favor, para que no te pegue de frente cuando estés más húmedo/a por el sudor.