sábado, 6 de enero de 2018

¡Mis piernas, mis piernas, no me puedo parar, ya no voy a poder jugar!

"¡Mis piernas, mis piernas, no me puedo parar, ya no voy a poder jugar!", gritaba desesperado Arturo Zambrano el 10 de enero del 2007.

Junto a un compañero y un entrenador de un equipo de futbol de Segunda División de Reynosa, Zambrano regresaba de aquella ciudad en una camioneta cuando en unos instantes su vida cambió.

La camioneta impactó a una vaca en la carretera a la altura de Cadereyta y como no traía cinturón sufrió un daño hasta ahora irreversible.

Una lesión medular a la altura de las vértebras T11 y T12 le quitó la posibilidad de caminar y con ello el sueño de ser futbolista profesional.

Zambrano creyó que jamás haría deporte nuevamente, pero no fue así. Tres años después en el Estadio Tecnológico una persona, que también había sufrido un accidente, lo invitó a jugar futbol en silla de ruedas.

Fue así que regresó al mundo del deporte y actualmente practica atletismo en pista y antes fue seleccionado estatal de basquetbol en silla de ruedas y lanzador de jabalina.

Tras aquella tragedia, ahora sueña con representar a México en eventos internacionales.

"Se te viene la noche encima porque estás entrenando en la tarde, pensando en un futuro en el futbol, soñando con la temporada, buscaba una oportunidad en la Primera A y en la noche te dicen que ya no vas a caminar, entonces el giro está fuerte", expresó.

"El consejo es que no se cierren o limiten, obviamente sientes que ya no vas a volver a vivir cosas, pero hay muchas oportunidades y áreas, en este caso en el deporte que te abre el panorama tanto física como mentalmente. Que esto ahí no se termina".

El caso de Arturo, ahora ya casado y promotor de seguros, es tan sólo uno de los ejemplos de personas tanto en México como en el mundo que han sufrido un accidente que les ha generado alguna discapacidad, pero que han podido regresar al deporte venciendo las limitantes.