El gobernador tradicional de la Huasteca, reconocido como autoridad tradicional para todos los pueblos Huastecos, recibió a los Terunchitiecha del Fuego Nuevo Purhépecha y celebraron la ceremonia del fuego nuevo y del lavado de manos; un acto que nunca antes había sido celebrada en público en Huitztzilingo, población Huasteca enclavada en la sierra Hidalguense .

    Púrhépechas y Huastecos compartieron la emoción al ver a las autoridades tradicionales compartir una sola palabra y hermanar a dos pueblos tan lejanos geográficamente. Las ofrendas y los rituales se intercambiaron y al final como uno solo festejaron con bailes, cantos, música, con comida, con todo lo que para otros solamente es folclor y para los pueblos originarios es la esencia misma de la identidad.

    Las distintas lenguas y costumbres no impidieron que miembros de ambos pueblos pudieran intercambiar el apego al sentir por las tradiciones, el respeto y amor por nuestra tierra. A la hora de la comida y en la cena se experimento que ambas comunidades eran una sola "no éramos extranjeros visitando tierras nuevas, sino que muy por el contrario nos hacían sentir como en casa" afirma Carlos A. Montiel Chávez.

El gobernador de la Huasteca manifestó su deseo por hacer saber a los mestizos y extranjeros que los pueblos indígenas mexicanos, los pueblos originarios, somos muchos, diferentes y lejanos, pero que no estamos dormidos, que sabemos bien a bien lo que sucede en nuestro México, que no seguimos esperando y que es hora de actuar. Nuestros cargueros hicieron lo propio y al grito de Juchari Uinapekua más de 400 personas levantaron el puño izquierdo, el puño que demuestra nuestra fuerza, la fuerza de nuestro corazón, comenta Carlos A. Montiel Chávez, uno de los participantes por parte de la comunidad purhépecha

El juego de la Uárhukua cerró la noche para nosotros que nos reunimos a cenar y a convivir con todos los hermanos enviados por sus comunidades intercambiando sonrisas y saludos, intercambiando también la voluntad de volvernos a reunir, de compartir nuestras experiencias, nuestros saberes, en medio de trajes tradicionales de muchos colores, de manos expertas y pensamientos diferentes, comenta Tata Gaspar Mendez y Nana Oliva Dimas Huacuz, Terunchitiecha del Jimbani Chijpiri de Pátzcuaro

     "Nos despedimos de la sierra con la lluvia encima, después de otras 14 horas de viaje de regreso por una sierra que le provoca a uno sentirse en el cielo y ver un paisaje donde las nubes están debajo de nuestra miradas, regresamos contentos, satisfechos de haber llevado hasta aquéllas tierras un poco de la esencia del Pueblo Purépecha"