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El pueblo P'urhépecha ha resistido ya por más de 500 años la invasión, explotación, opresión, persecución, encarcelamiento y asesinatos; son ya cinco siglos de lucha y resistencia. A pasar de todo nuestra cultura ha conservado -un alto grado de solidez y estabilidad en las formas de vida. |
Bandera de la Nación P'urhépecha |
Contra conquista espiritual se consiguió en parte enterrar la memoria de nuestros dioses. Ahora es cuando la población P'urhépecha despierta de su largo sueño y descubrimos los instrumentos que nos permiten unirnos e identificarnos con los demás hermanos de México y América Latina, buscando al mismo tiempo la organización y lucha contra nuevas formas de dominio y explotación que agreden constantemente a nuestras comunidades y en general a todas nuestra cultura.
Como un homenaje a todos los hermanos caídos por la defensa de nuestra raza p'urhépecha y por la integridad de las tierras comunales tenemos el símbolo la bandera p’urhépecha que nos recuerda a los compañeros asesinados: 17 de noviembre de 1979, 3 de septiembre de 1981, 31 de diciembre de 1988, 30 de Junio de 1989, y 15 de enero de 1993. Comuneros de Santa Fe de la Laguna, asesinados por los ganaderos y guardias blancos de Quiroga, que ofrecieron sus vidas por defender nuestra cultura y los bienes de la comunidad: ANTONIO YEPEZ LUCAS, ALEJANDRO YEPEZ FERMIN, JUANITA RAMIREZ MANRIQUEZ, ELPIDIO DOMINGUEZ CASTRO Y ROSAL LUCAS DOMINGUEZ,
En el proyecto de la bandera p'urhépecha han intervenido un gran número de personas de las distintas regiones, así como de diferentes niveles de conocimientos y disciplinas, llegando a la presente imagen simbólica que puede explicarse como sigue: el espacio de la bandera se divide en cuatro campos a saber:
AMARILLO, Que nos representa la región de la Cañada con el río Duero qué corre serpenteando los Once pueblos como un símbolo de vida y energía que transmite a la gente de esta región fértil.
VERDE, que nos expresa la fecundidad de los bosques serranos y la riqueza de las maderas comunales de los pueblos pertenecientes a la llamada meseta P'urhépecha.
MORADO, que nos hace presente la región de la Ciénega y de sus pueblos que han perdido e.1 idioma materno y gran parte de nuestra herencia cultural, que sin embargo aún cuidan y mantienen con sus manos a uno de nuestros dioses antiguos: el maíz.
AZUL CLARO, que nos da la significación de la región lacustre, donde fue el centro del Reino P'urhépecha, reflejando en sus aguas la grandeza de sus dioses y la memoria presente de las Yácatas que aún se conservan en casi todos los pueblos ribereños, donde se continúa tomando un alimento ancestral: el pescado blanco.
En el centro de los cuatro campos mencionados, se ha colocado una imagen tomada de la relación de Michoacán (Fragmento de la lámina Número XVII) bloque de obsidiana que representa a Curicaveri, es la forma de dios solar y que significaba el Gran Fuego, el que se alimenta de Fuego; forma que abrasa y proyecta a los diferentes puntos cardinales cuatro grupos de flechas , en la Relación se dice: estas flechas son dioses; en cada de estas, mata nuestro dios Curicaveri y no suelta dos flechas en vano. (118: 11-12) .
En el corazón de este símbolo, se encuentra el cuchillo de piedra blanca que señala el mensaje o destino deL pueblo P'urhépecha y su origen divino, descendiente del "Linaje de nuestro Dios Curicaveri" (14: 20). la señal de la piedra nos indica que el fin del hombre es realizar en este mundo el reinado de Curicaveri, quien había recibido de los dioses la noticia de que había de Conquistar toda la tierra ( 173:4) Y todos sus servidores en esta tierra obraban de tal manera que éste fuera realidad. Tanto la acción como la inacción estaban ligadas a este fin último del reinado total de Curicaveri la mano cerrada indica la unión de la raza P'urhépecha, presencia del hombre y la mujer que unen a todos los rincones de nuestros pueblos para defender su destino de pueblo elegido, como la oración que se repite ahora a través de los siglos:
"...¿ Oh tú. I dios del fuego.
recibe propicio nuestras preces:
lleguen hasta ti las espirales
de humo I de la leña sagrada
que se enciende en nuestros templos.
dígnate inspirar el valor
a nuestros guerreros
que hoy empuñan las armas
para aumentar los dominios
de nuestro el padre el sol.
Tu que eres la mañana de oro
ciega a tus enemigos
envuélvelos en el humo
que se levanta de estas mil hogueras
hazlos caer a todos en manos de tu ejercito".
Como leña de nuestro escudo, se ha tomado la frase que ha nacido en la lucha organizada de Santa Fe de la laguna: JUCHARI UINAPIKUA (Nuestra fuerza), palabras que encierran toda la herencia cultural de un pueblo no vencido y que hoy repiten los pueblos hermanos que luchan por su liberación, como los pueblos de la Meseta P'urhépecha que defienden su' tenencia comunal de la tierra, sus recursos naturales y por la preservación de nuestras manifestaciones culturales.