S E C C I Ó N :   N O T I C I A S

          DIARIO DIGITAL 29 de diciembre de 2005

          San Lorenzo Narheni, Meseta P'urhépecha. México. 

I N I C I O D I R E C T O R I O V I S I T A S    A R C H I V O  

    BUSCADOR  

h
  Sección editorial
Nuestra palabra
En opinión de. . .

La entrevista
El reportaje
La crónica
Fotografía
Voz comunal
Noticiario
  Sección temática
Sueños y viajes
Nuestra cultura
Arte indígena
Justicia
Legislación
Municipios
Página del lector

            Medios

            Letras oficiales

            Escríbanos

            Publicidad

 

 

Un año más de acciones sin alcanzar objetivos...

 

Sigue sin cumplir el gobierno michoacano a indígenas


* En el contexto mundial, los indígenas se ven alentados en su lucha para alcanzar reconocimiento



Por: Pedro Victoriano Cruz

 

Meseta Purépecha.- Desde hace más de 60 años se habla en Michoacán de los indígenas y de sus problemas y se escuchan promesas de soluciones por parte de políticos y gobernantes estatales y nacionales. Un año más se va y la ley indígena sigue estancada, la universidad pluricultural no ha logrado el reconocimiento de los indígenas, los problemas agrarios siguen vigentes, el desempleo cada vez es más inevitable.

 

“La verdad es que al paso del tiempo y de los diferentes periodos gubernamentales y ciclos de vida de las instituciones, las condiciones de vida de nuestras gentes no han mejorado. Todo lo contrario. Las comunidades subsisten bajo condiciones cada vez más severas de pobreza, marginación y enfermedad, así como de creciente vulnerabilidad ante los desastres naturales y las fuerzas de la economía externa. Y como posible defensa social sólo muy pocos de nuestros jóvenes han tenido la oportunidad de ir a la escuela, educarse y terminar una carrera profesional”, menciona Bertha Dimas Huacuz, comunicadora.

 

Mientras se pronuncian discursos sobre el rescate de los bosques de la Meseta y de las cuencas del lago de Pátzcuaro y río Cupatitzio, dichas regiones encaran una trágica degradación medioambiental y el saqueo de las riquezas de los bosques persisten sin freno alguno. Por otro lado continúan los conflictos entre comunidades hermanas de la Meseta y la Cañada, por disputas en la tenencia de las tierras, situación que resalta la ingobernabilidad que impera en dicha zonas.

 

Asimismo, por la falta de educación y oportunidades de empleo, los jóvenes tienen ahora que dejar atrás a sus familias y emigrar en busca del sustento, ya sea como peones agrícolas mal pagados en otras regiones del país o como jornaleros indocumentados que arriesgan todo por irse a trabajar “al otro lado”.

 

Pero una de las situaciones más graves que padecen las poblaciones indígenas de Michoacán es la división social que sucede tanto al interior, así como entre las organizaciones y grupos de comuneros que han surgido a través de los años en la defensa de las tierras, bosques y como agentes gestores ante las autoridades gubernamentales.

 

“Los indígenas Mazahua, Nahua, Otomí y Purhépecha nos encontramos desunidos también porque a los gobiernos y partidos políticos les ha convenido mantenernos en esta situación. Además, nos han inculcado que son las instituciones políticas y gubernamentales quienes habrán de resolver nuestros problemas”, refiere la comunera y doctora de Santa Fe de la Laguna.

 
Propuestas primeras

Lo que dicta la experiencia adquirida por las comunidades indígenas en las luchas de las últimas décadas y los limitados resultados de la presente administración gubernamental, es necesario un cambio de actitud de los mismos indígenas, refiere Bertha Dimas Huacuz, comunicadora indígena de Santa Fe de la Laguna.

 

“Necesitamos por sobre todas las cosas pensar y actuar en base a nuestros valores indígenas, colectivamente y por el bien de todos, teniendo una visión de largo plazo, por ejemplo, autonomía de hecho y gobernabilidad regional. Esto involucra, primero que todo, luchar por el establecimiento de autonomías regionales plurales y diversas en el Lago, la Cañada, la Meseta, la Costa y las otras regiones indígenas del estado.

 

Dichas autonomías de hecho son esenciales para el ejercicio del pluralismo político-administrativo que sentaría las bases para una verdadera gobernabilidad rural comunal económica, social, política, medioambiental, y no para una simbólica representación interna y ostentación protocolar de bastones de mando.

 

Esta nueva gobernabilidad se fundamenta en nuestra percepción milenaria de la vida y la sociedad, y en los instrumentos y maneras de ejercer nuestros recursos colectivos: propiedad comunal de tierras, territorios y patrimonio cultural; asambleas comunales y de barrio; cumplimiento de cargos y responsabilidades sociales; y ejercicio extendido de relaciones sociales y familiares.

 

Es necesario encontrar la manera de consolidar los anteriores elementos en la integración de un nuevo y consistente tercer nivel de gobierno que represente, ante las instituciones e instancias exteriores, los intereses de nuestras comunidades. Este nivel gubernamental estaría delimitado por: la agregación territorial de zonas geográficas con población predominantemente indígena; la suma organizacional de comunidades individuales colindantes o separadas; y el ejercicio de las funciones de un nuevo tipo de “municipio”, regido y organizado bajo esquemas comunales de representación. Estas acciones serían componentes de un proceso tendiente a la reconstitución del pueblo purépecha y de los otros pueblos indígenas de Michoacán, propone la profesionista.

 

Junto con el sentido de pertenencia y los elementos valiosos de nuestras lenguas, culturas e historias, la autonomía indígena y la organización comunal son los puntales del anhelado bienestar y de la dignidad de nuestros pueblos y comunidades. Esta organización autónoma es el único patrimonio, verdaderamente perenne, que podemos heredar a nuestras futuras generaciones.

 

En la búsqueda de una verdadera mejoría social e institucional y ante los conflictos con los que nos encontramos en las comunidades, se debe luchar de manera prioritaria por un pleno reconocimiento de nuestros pueblos indígenas, tales como una reforma constitucional integral a nivel nacional, y por lo tanto, de la aceptación jurídica de nuestro derecho a asociarnos como comunidades; de reconstituirnos como pueblos; y de ejercer una autonomía en regiones territoriales para la gestión de nuestros recursos.

 

Asimismo, buscar la garantía de auténtica participación y representación política, y de ejercicio autónomo de la justicia en su sentido más amplio; también la garantía para los habitantes rurales e indígenas del acceso a todos los niveles educativos y de salud, los cuales deben ser de la mayor calidad y sin discriminación. Estas acciones deben ser implementadas por estructuras autónomas con la participación de maestros, médicos, enfermeras y otros profesionistas indígenas bilingües; y que se modifique de raíz la propuesta absurda de “Universidad Intercultural Indígena” que se pretende establecer, y se realice un proyecto integral de educación a todos los niveles, con inversiones específicas, y donde la autonomía indígena se fortalezca, recíprocamente, con la autonomía universitaria.

 

Dichas acciones demandan una Reforma del Estado antes que una “reforma indígena” estatal; y requieren de antemano una coherencia de gestión que no se ha manifestado por parte del gobierno actual de Michoacán, afirma la comunera de Santa Fe de la Laguna.


Atención con pleno rezago

El modelo de intervención de la administración gubernamental actual sigue siendo de corte esencialmente “indigenista”. Este indigenismo se fundamenta en las mismas acciones paternalistas, fragmentadas y localistas –y sin recursos garantizados– en lugar de orientarse a una integración y aumento de los activos sociales y económicos de las comunidades y de facilitar su reconstitución como pueblos.

 

La coordinación indígena de Michoacán no tiene poderes ni presupuesto; ni capacidades verdaderamente normativas o recursos para la ejecución de programas de desarrollo. Como elemento de la burocracia estatal sus funciones son más de expansión de la presencia del estado en las comunidades, en tanto, los funcionarios indígenas asisten a eventos oficiales y culturales y sirven de apoyo logístico e intermediario en las visitas a la zona del titular del Ejecutivo y de su gabinete.


J

Lo mejor

 

 

Escríbenos y dános tus comentarios

 

ESTE ESPACIO ESTA RESERVADO PARA PROMOVER SU NEGOCIO

LA TIERRA DE LA FRESA, ZAMORA, MICHOACAN. MEXICO

 

¿Compras? ¿Vendes? ¿Cambias? ¿Rentas?

LÉELO EN LA RED

Escríbenos y dános tus comentarios

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 Este sitio es la palabra virtual de Xiranhua Comunicación P'urhépecha.  Copyright © Derechos Reservados.
 Comunidad Indígena de San Lorenzo, Meseta P'urhépecha, Michoacán. México.
Contacte  a  Xiranhua