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Celebración del Fuego Nuevo en la comunidad P’urhépecha
de Patamban
Por: Rocío Próspero Maldonado
El el próximo día 1 de febrero del
2006, en
la comunidad P’urhepecha de
Patamban
los p'urhépecha celebraran el Jimbaŋi Uexurhini.
La ubicación de dicha localidad esta ubicada
al sureste de la ciudad de Zamora,
a 8 kilómetros de la población de Tangancicuaro.
A este
pueblo también se puede llegar por
carretera Uruapan-Carapan, desviándose en el entronque que
va a Pomocuaran; de ahí se sigue a Nurío, Cocucho,
Ocumicho. Patamban, lo que permite conocer buena parte del
territorio P’urhepecha.
Llegar a
la celebración, transcurriendo un año desde que estuvimos en
Caltzontzin en 2005, ha sido enriquecedor, al haber
convivido con la gente de esta comunidad, dialogando de
manera muy amistosa, conociéndonos y
donde intercambiamos
opiniones y saberes.
Patamban
es una comunidad que se conoce a través de su alfarería y
cerámica verde, vidriada; por sus torres de filigrana cada
vez más delicadas y desafiantes en alturas, que se ven por
todo el mundo, vía exportación. Ahí también se elaboraban,
los cántaros bruñidos, que se ornamentaban con bellos
diseños pintados a mano y servían a las mujeres para
transportar el agua cristalina que hace años, emanaba
generosa de sus manantiales, ahora, cada vez más secos.
Se
transitó por muchas novedades en dicho pueblo, que se había
mantenido al margen de la celebración durante 22 años. Fue
un inquieto joven P’urhepecha, Francisco Ayunga, ingeniero
en metalurgia de profesión, quien interesado, se acercó a
solicitar la sede del Jimbaŋi Uexurhini, apoyado en un grupo
entusiasta de jóvenes y adultos mayores, logrando convencer
y aprobar, al Consejo Petámuti, que son quienes determinan
la sede.
El
trabajo desarrollado por los cargueros, ha sido loable. Por
un año sin descanso, generaron un buen grupo que se acercó
a, conocer, entender, asimilar y valorar su xiranhua, sus
profundas raíces P’urhépecha. Se sorprendieron (sobre todo
los muchachos) al darse cuenta como la lengua p’urhe, aún
está viva, como en rescoldo, en su pueblo. Ahora respetan
más a los adultos, cuando ven en ellos, el resguardo de toda
su cultura, por eso, caben bien las palabras de Ayunga en
una de las reuniones: “nosotros no vamos a celebrar el día
1, estamos celebrando todo el año, ha sido una experiencia
muy rica, emotiva aquí en Patamban, para quienes somos
cargueros”.
El grueso
de la población, se mantuvo expectante, primero con cierta
indiferencia hacia los “P’urhépecha” como los comenzaron a
llamar con cierto desdén (como si el resto fueran rusos,
nórdicos o franceses), pero ahora, los ven con simpatía e
interesados, expectantes ante la fecha de celebración. No
preocupa, porque en la mayoría de las comunidades, esto
mismo ha sucedido: indiferencia en principio, y cuando pasa
la fecha, la gente reacciona lamentando no haber sido parte
desde el inicio. Lo importante, es que queda ya sembrada la
espinita en esa comunidad y un día, germinará en algo
valioso.
Todas
las actividades que se desarrollaron en el pueblo, fueron
acercando a las personas, quienes se convencieron, que la
celebración es reafirmación cultural fundamentalmente.
El Jimbaŋi
Uexurhini, ha sido criticado por propios y extraños. Se
descalifica porque se ve como una actividad superflua, “folkloroide”.
Quienes así lo ven, son los ignorantes, porque no alcanzan a
comprender todas las significaciones que esto encierra,
entre las más visibles, la propuesta intercomunitaria de
tejer redes de comunicación y convivencia, tan necesarias
entre nuestra gente. ¿Si no hay diálogo, convivencia,
contacto, cómo se pueden restañar heridas, odios, rencores
entre hermanos? sabemos que ésta, es una pequeña manera de
contribuir.
Desdeñar
la cultura de los pueblos es grave, la música, el canto, la
danza, la poesía, el teatro, la comida, la artesanía, etc.,
son valores que en todo el mundo los dignifican; ¿por qué
entonces, aquí se desvaloran?, esa, es parte también de la
exclusión que en este país se sigue haciendo a los
indígenas, especialmente por los mestizos o “turhixiecha”
por eso, las críticas y venenos, los seguiremos haciendo a
un lado.
El Jimbaŋi
Uexurhini, le apuesta al trabajo que lentamente hemos ido
construyendo durante 23 años, quienes creemos firmemente en
él. Patamban invita a través de
Xiranhua Comunicación P’urhépecha a unirse a la celebración
a quienes se interesen. En próximos días, insertaremos, las
actividades que preparan los cargueros para su celebración.
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