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ENCUENTRO INDÍGENA EN PATAMBAN
Los P'urhépecha La siembra del
fuego sagrado
Por Pedro Victoriano Cruz
Meseta Purépecha.-
No
sólo la tierra cambia. Los animales mudan su pelaje, las
semillas se preparan para comenzar a crecer. En la
cosmovisión de los pueblos originarios del América
reflexionan acerca del período que se va y purificando con
el nuevo sol que nace. Los pueblos indinos de América del
sur encuentran insertados en una zona culturalmente
ancestral, con costumbres y tradiciones propias de su
realidad.
Las
comunidades purépechas de Michoacán al igual los pueblos
quechuas, aymaras, kollas, rapanui y mapuches celebran su
año nuevo, aunque en diferentes fechas, pero el objetivo es
uno: recuperar para los pueblos originarios respeto y
valoración de los derechos, manifestaciones y distintos
vivires de los pueblos originarios que durante siglos no han
sido consideradas por las sociedades dominantes.
Hace
24 años inicia el movimiento indígena, la siembra del “fuego
sagrado” en el territorio del nurhiteni, del lago, de la
arcilla y de las piedras; hoy el encuentro de los purépechas
en torno a la parangua (fogón) la casa de “Tata Chjpiri” que
presidirá la comunidad de Patámban el próximo 1 de febrero,
surgirán nuevos rumbos de lucha, pues el ejemplo ya lo han
dado los aymaras en Bolivia.
No
es fiesta es ritual sagrado…
El
ritual del encendido del “Fuego Nuevo”, no es una
celebración cualquiera o fiesta para festejar al turista,
sino es un punto de reunión de los purépechas concientes de
la realidad y que hoy buscan reconstruir la Ireta (el
pueblo) tomando en cuenta los saberes y raíces de los
antiguos pobladores de Michoacán, así lo manifiesta Tata
Fidel Durán, P’etamiti del Jimbani Uéxurhini de Caltzontzin,
quien entregará la flama de Acha Chijpiri (Fuego Sagrado)
el próximo 31 de enero a Patamban con lo que inician las
ceremonias en dicha comunidad sede del encuentro indígena.
En la
comunidad de Patamban, los purépechas invocaremos a nuestros
dioses de los antiguos a que nos ayuden a recuperar los
saberes antiguos que hoy nos puedan servir para reconstruir
nuestro pueblo como tal, aunque esto ante los ojos del
turhixi, (hombres blancos, de alma negra), estas
manifestaciones culturales constituyen un foco rojo en la
geografía política, pero no es así, es solo una
manifestación de lo que es el pueblo purépecha, señala el ex
carguero de la sede anterior.
Los
que hoy los purépechas manifestaciones es deseo de recuperar
lo que les fue arrebatado hace más de 500 años y los valores
de los que se pretende despojar todavía, tiene matices de
separatismo y de subversión, mientras que para los miembros
de los pueblos originarios es simplemente reclamar el
respeto que se le negó a sus usos y costumbres y que aún no
es elevado a rango de ley, afirma Elizabeth Bautista Flores
catedrática de comunicación intercultural.
El
encuentro…
Desde
la noche el 31 de enero y hasta la madrugada del 2 de
febrero los purépecha de las cuatro regiones que se
representa en la bandera de la etnia con el azul para el
lago, el verde para la Meseta, el amarillo para la Cañada y
el morado para la Ciénaga, se reunirán para encender el
fuego nuevo. El Petámuti de Cheran, José Merced Velázquez
Pañeda, explica que de acuerdo a la concepción indígena el
jimbani uéxurhini (nuevo año) ingresa entre las últimas
horas del primero de enero y las primeras horas del 2 de
febrero.
Por
ello que para prepararse a dicha ceremonia la comunidad de
Patamban encargada de organizar los rituales y festejos: el
próximo día 29 de enero, saldrá de Pátzcuaro la caminata
de ex cargueros resguardando el bastón de mando, rumbo a
Patamban.
El día
30 de enero, saldrá la caminata de ex cargueros,
portadores del Fuego viejo, de la comunidad de Calzontzin,
a Patamban. Ambas caminatas confluirán en la comunidad de
Nurío, para continuar juntos y, llegar a Patamban el día 31
de enero a las 19:00 horas aproximadamente, en donde serán
recibidos por los cargueros de esa comunidad. Se apagará el
fuego viejo.
El día
1 de febrero a las 7:00 horas se inicia con una ceremonia
de purificación, en un sitio que será definido por los
cargueros. Por la mañana, se realizará la recepción y
bienvenida de los ex cargueros, registro de visitantes y
relación de participantes de comunidades P’urhepecha, en
general. Durante todo el día, habrá juegos de Uarhukua
(pelota prehispánica y encendida) con equipos locales y
visitantes. Se realizarán en el atrio de la iglesia.
Antes
del medio día se realizara la ceremonia del Izamiento de la
bandera P’urhepecha en la Plaza Principal. En el centro del
pueblo se contará con una muestra de la artesanía
tradicional de Patamban, así como una muestra de medicina y
de médicos p’urhepecha. A las 12:00 horas esta programada
la celebración de misa p’urhepecha en la iglesia del pueblo.
Por la
tarde se realizara un concierto en la plaza de la Banda
Sinfónica P’urhepecha. Y se servirá la comida a todos los
invitados, para luego realizarse la Uanopikua (recorrido
de los Símbolos del Jimbani Uexurhini, por las calles del
pueblo) se iniciara el programa artístico-cultural comenzará
de acuerdo al número de participantes registrados: pirericha,
kustaticha, uarakuecha, etc, se efectuara en el foro de la
plaza. A las 23.30 horas iniciara la ceremonia y encendido
del Fuego Nuevo y posteriormente la comunicación pública de
la nueva Sede del Jimbani Uexurhini. Entrega del cargo y de
los símbolos.
“Años indígenas” en América…
Los
pueblos quechuas, aymaras, kollas, rapanui y mapuches,
celebran el año nuevo indicado por el solsticio de invierno,
entre el 20 y el 25 de junio, como una época de purificación
y renovación. El solsticio de invierno es el punto en que el
sol se aleja más de la tierra, siendo el día más corto del
año y la noche más larga. De allí el sol, Chau anti y el
Tata Inti, inicia su acercamiento hacia el planeta. Este
fenómeno natural marca la finalización del período de
cosechas.
En
Chile, las etnias kolla que habitan en la precordillera de
la región de Antofagasta, celebran el solsticio de invierno
en una ceremonia llamada Huata Mosoj, la que se realiza al
amanecer y esta dirigida por un Yatire, encargado espiritual
del pueblo kolla. En Ollagúe, pueblo quechua, ubicado en la
frontera de Chile con Bolivia a más de 3000 mts sobre el
nivel del mar, se celebra el Inti Raimi el 24 de junio y la
ceremonia central se celebra en el Cuzco.
Los
rapanui, en la Isla de Pascua, al inicio del solsticio de
invierno realizan Aringa Ora o Koro, culto a los
antepasados, frente a los altares ceremoniales, llamados "Ahu
Moai". El rito simboliza una nueva temporada de siembra de
los recursos naturales, tanto terrestres como marinos. Se
rinden homenajes a los patriarcas de las familias, junto a
los linajes y parientes de la comunidad, junto con un gran
curanto. "Ainga Oro o Kora" significa el rostro vivo del
Patriarca.
Los
aymara esperan el nuevo sol en un cerro sagrado (mallkus) en
dirección al este. Un yatiri, autoridad espiritual aymara,
inicia la ceremonia con el sacrificio de un llamo, a través
del cual ve cómo será el nuevo año, a través de las
palpitaciones del corazón e hígado. Si estos órganos
palpitan poco tiempo, es un augurio de un mal año. Si
continúan palpitando más tiempo, significa que la comunidad
tendrá buenas cosechas y agua suficiente.
El 21
de junio de cada año, con la llegada del solsticio de
invierno, los Aymaras celebran en diferentes lugares de
Bolivia, Perú, Chile y Argentina el Mara T’aqa o Machaqa
Mara (Año Nuevo Aymara). Desde Tiawanaku, principal centro
religioso andino, hasta Juli, Perú, Arica e Iquique en
Chile, e, 2004 d.C se celebra el año 50011 de esta
antiquísima cultura.
El
retorno del Sol, llamado "wilka kuti o Inti Kuti El Mara
T’aqa", significa el inicio de un nuevo ciclo de vida. Se
festeja el inicio de un nuevo año agrícola, demarcando la
época de siembra, de la cosecha, sequía y lluvia,
determinando el manejo y control del tiempo para su mejor
aprovechamiento. En Arica, norte de Chile, las comunidades
aymaras, celebran el Machaqa Mara, en el sector denominado
"Cerro Sombrero", con la participación de numerosas
comunidades y organizaciones aymaras, con un acto ritual a
la salida del sol, con la llegada de los primeros rayos del
Tata Inti (Padre sol). |