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          DIARIO DIGITAL 01 de febrero del 2006

          San Lorenzo Narheni, Meseta P'urhépecha. México. 

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PROPÓSITO DE NUEVO AÑO INDÍGENA P’URHÉPECHA

 

Recobrar la autonomía Indígena en Michoacán

 

Al pueblo p´urhépecha le queda un reto: ser él mismo, vivir unido, afianzar su dignidad y recobrar –cueste lo que cueste- su autonomía. Eso es a lo que nos obliga celebrar este año nuevo”: Francisco Martínez Gracián.

 

Por: Pedro Victoriano Cruz.

 

Patamban, Mich., 1 de Febrero ‘05. Una vez más el pueblo purépecha celebro el ritual sagrado Jimbani Uéxurhini (Año Nuevo Purépecha)”. Al amanecer se vivió la ceremonia a los cuatro elementos de la naturaleza a la usanza de los antiguos pobladores de Michoacán. Casi a media noche se encendió el Chijpiri Jimbani (Fuego Nuevo). En una palabra esta ceremonia de los purépechas que se reinicio hace 24 años está deviniendo que debe trascender la construcción de una comunidad de comunidades.

 

Fue en el año de 1983 cuando reinicio la reunión purépecha para celebrar la llegada de un nuevo año, es única en el país y forma parte ya de los festejos que se hacen en Américalatina los pueblos quechuas, aymaras, kollas, rapanui y mapuches. Más que una fiesta esta reunión tiene un sentido de recuperación de los vivires indígenas en el pasado: gobierno, educación, salud, creencia, política, comunicación, formas de organización y otros aspectos que tenían los pueblos purépechas antes de la conquista.

 

Los purépechas con todo y problemas que enfrentan hoy por la modernidad en que son absorbidos en algunos aspectos, al celebrar su nuevo año buscan dar fundamento no solo al ritual sino a todo un proceso de recuperación de la identidad; también buscan la unificación de la etnia, y la revitalización de su pasado perdido en el sometimiento por parte de los españoles, y hoy por los sistema de gobierno.

 

Discurso religioso…

“No nos hemos reunido en esta comunidad nomás para celebrar una simple fiesta. Hoy nos juntamos aquí para manifestar a propios y extraños que estamos ofendidos. Que el pueblo p´urhépecha no aguanta más. Y cuando digo que estamos ofendidos, y cuando digo que no aguantamos más, no me refiero nomás a esos 500 años en que simple y llanamente los pueblos que invadieron nuestras tierras nos quitaron de un tajo la autonomía. Eso ya no se los permitiremos jamás”, afirmo el sacerdote Francisco Martínez Gracián en la homilía de la Misa concelebrada por varios sacerdotes como parte  de las actividades de la celebración del Año Nuevo que se realizó ayer en esta comunidad.

 

 Ante cientos de purépechas de las cuatro regiones, la Cañada, Cienaga, Lacustre y la Meseta el sacerdote quien se acompaño de varios sacerdotes de la Vicaria de la Sierra pertenecientes a la Diócesis de Zamora, dejó claro su mensaje “y no es que sea malo que convivamos, que platiquemos, que nos divirtamos, que compartamos el alimento. Eso lo hemos hecho siempre y mejor que otros pueblos. Lo que pasa es que hoy nos hemos juntado aquí porque se lo debemos a nuestra dignidad de hijos libres de Dios y se lo debemos a la dignidad de nuestros hijos. Tras 500 años de opresión todos sabemos que las cosas no están para vivir este día haciendo mucho ruido y luego regresar a nuestras casas y vivir más de lo mismo.

 

         Reconoció que también el mismo pueblo esta dañado los territorios. “Porque, aunque digamos lo contrario, hemos terminado cayendo en la trampa occidental y ahora hasta pareciera que las rejas en que nos tiene acorralados nos gustan. O díganme si podemos celebrar el estar perdiendo cada vez más nuestro sentido comunitario cambiándolo por maneras de pensar y proceder de carácter individualista. Díganme si es para celebrar que en vez de conservar nuestra igualdad y unidad comunitarias nos sigamos dejando mangonear por los intereses de los partidos políticos de carácter turhixi. Díganme, por favor, si es para celebrar que muchas comunidades nos sigamos viendo y tratando como enemigos. Díganme si vamos a celebrar que sigamos así nomás tirando una y otra vez los pocos pinos que nos quedan. Díganme, de veras, si la forma en que estamos llenando de basura a nuestra madre tierra es quererla. Díganme si dejar que nos compren las cerveceras va con nuestra dignidad”.

 

         Martínez Gracián uno de los impulsores del inicio de dialogo y firma de paz del añejo conflicto agrario entre Cocucho y Urapicho terminó la homilía de la Misa celebrada en lengua purépecha con el mensaje de que los pueblos deben estar unidos para poder seguir celebrando la fiesta del año nuevo y recomenzar una lucha sin concesiones y por saber resolver nuestras diferencias. “Vaya aquí un reconocimiento a las comunidad hermanas de Cocucho y Urapicho por haberse abrazado en el llano y decidirse a vivir en paz. Y un reconocimiento a todos los compañeros que para rescatar nuestra raíces iniciaron esta celebración y a los Petámuticha que han tenido la responsabilidad de celebra el Año Nuevo P´urhépecha. Y un reconocimiento a Uds. aquí presentes y a la comunidad de Patamban. Sólo les recuerdo que a nuestro querido pueblo p´urhépecha le queda un reto: ser él mismo, vivir unido, afianzar su dignidad y recobrar –cueste lo que cueste- su autonomía. Eso es a lo que nos obliga celebrar este año nuevo. Eso es lo que espera de nosotros nuestro Padre Dios”.

 

Retos de nuevos tiempos…

Propio de todas las culturas de América, la cuenta del tiempo en que navega la historia de la vida de cada uno de los pueblos, presenta particularidades diversas. El giro aparente del sol sobre la tierra, domina. Es así que la mayoría toma el año como punto referente. De alguna manera el calendario que rige a esos pueblos posee un tinte masculino que entinta por cierto al modo de regir su vida. En esos pueblos el hombre predomina. Frente a esos pueblos-luz, pudieran acotarse otros, que son los menos, amigos de la luz también, pero de la luz nocturna. Son aquellos cuya cuenta del tiempo la rige la luna. En ellos es la feminidad la que domina. Su estructura es matriarcal. Claro, no se trata de apartados tan obvios ni opuestos como abajo y arriba, como blanco y negro, ni como lo bueno y lo malo. Los ámbitos culturales no campean así. Son recurrencias y ya.

 

            Con todo, existen culturas que han tomado lo mejor de ambas formas de contar. En ellas la cuenta solar no corre a expensas de la lunar, ni viceversa. Tampoco lo masculino medra la feminidad. Son culturas cuya cuenta acusa comunidad, donde no han lugar ni patriarcados ni matriarcados. Entre ellas la cultura purépecha cuenta, cuyo calendario más tiene que ver con la Madre Tierra, porque es agrícola. Suma su año solar 18 meses cuyo nombre por el momento de nombra se da al nombre de la comunidad que ha visitado, los días que son e 20 días cuyo nombres son significado por animales y objetos. Para completar el año hay el auxilio de cinco días destinados a la oración en espera del nuevo año o Jimbanhi Uéxurhini cuya celebración se hace un día sin nombre que equivale al 1º de febrero del año occidental. 

 

Contar un período más conlleva muchos significados. Por el lado del sol la cuenta de los días arroja pervivencia. A pesar de mil y un embates externos y de otros tantos de carácter interno, el pueblo purépecha, a diferencia de otros cuyo etnocidio ha sucedido, continúa enhiesto. Crece. Hace ruido. Pero por el lado de la luna -como una manera de decir- la cuenta arroja números negativos. No se puede celebrar el hondo proceso de transculturación a favor de patrones capitalista de carácter globalizante.

 

Una de las preocupaciones de la comunidad es el dominio del individualismo sobre lo comunal, el debacle de la posesión comunal, también el predominio de la lengua española sobre la lengua madre, la partidización de las asambleas comunitarias, la desaparición de la mancha boscosa, la contaminación visual y ambiental, el casi deceso de la economía de prestigio y del papel cabildero del los tata mayores, el abandono del campo ante una migración imparable, la persistencia de una educación oficial totalmente ajena a los valores de la pindekua, ese es el reto de la construcción de la Comunidad de Comunidades.

 

Orígenes del festejo al Año Indígena P'urhépecha...

Cronología del  Fuego Nuevo en Michoacán...

 

 


 

 

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