Muerte lenta de
los pueblos Indígenas
En Michoacán 30 por ciento de los
jóvenes son analfabetas
Desigualdad laborar para las
mujeres
La Justicia federal se aplica en
idioma ajeno al materno
Por Hortencia
Cruz García
Santa Fe de la Laguna, Mich.-
La celebración del Día Internacional de los
Pueblos Indígenas del Mundo se realizó en México
y en este caso en Michoacán con mucho colorido,
mucho folclor, mucha alegría. No hubo
reclamaciones ni protestas dignas de mencionar,
pues los indígenas y sus dirigentes no querían
pelear, querían divertirse y “pedir”, no
“exigir” a las autoridades políticas y
económicas que les “regresen” esa autonomía de
la que una vez gozaron y que luego perdieron sin
darse cuenta.
La comunidad de Santa Fe de la Laguna,
municipio de Quiroga, fue quien dio la
bienvenida a propios y a extraños a este evento
donde estuvieron presentes los símbolos del Año
Nuevo Purhépecha, así como un representante de
cada comunidad donde permanecieron dichas
piedras simbólicas.
También acudieron algunas autoridades
gubernamentales, como es el caso de Guadalupe
Dimas, titular de la Secretaría los Pueblos
Indígenas…., quien al preguntarle el motivo de
su visita a esa población dueña de un hermoso
lago transparente, dijo: “yo recibí una
invitación para venir, no se de que se trate el
asunto”, por lo que durante toda la celebración
estuvo presente pero no presentó ningún discurso
ni propuesta para mejorar la situación de los
indígenas que representa.
Es lamentable pues que en el estado
muchos líderes indígenas se preocupen más por
organizar una fiesta en pro de los Pueblos
Indígenas del Mundo, y no se preocupen por
elaborar propuestas y acciones más radicales
para evitar su exterminio, pobreza y
discriminación.
Una muestra del rezago, no sólo
económico sino también educativo en que viven
los indígenas de Michoacán y del país, lo da a
conocer el mismo Instituto Nacional de
Estadística, Geografía, Informática (INEGI)
quien señala que el 30 por ciento de la
población indígena del estado mayor de 15 años
es analfabeta. Datos del Censo Nacional de
Vivienda y Población, elaborado por esta
institución federal, explican que los alcances
obtenidos en este rubro de 2000 a 2005, sólo han
contribuido a reducir tres puntos porcentuales
el número de analfabetas entre la población
indígena mayor de 15 años.
Y hablando de pobreza, México presenta
los menores índices de desarrollo humano y
social de acuerdo al mismo informe “Situación
laboral de la población indígena 2006”, de la
Secretaría del Trabajo y Previsión Social, que
señala que durante el gobierno foxista a las
mujeres indígenas del país les resultaría
“particularmente difícil” conseguir un empleo,
además de que son explotadas en el ámbito
laboral, “de la misma manera –en ocasiones–
pueden sufrir acoso y explotación sexual por
parte de sus compañeros de trabajo o capataces”,
dice el escrito.
Respecto a la conservación de
tradiciones, costumbres y lengua de los grupos
indígenas, en el país también ha habido una
pérdida importante en este sentido, pues 14
lenguas indígenas que forman parte de la
diversidad cultural de México desaparecerán
antes de que pasen 20 años. Hoy son utilizadas
por menos de 500 personas en todo el país y sólo
por adultos mayores de 70 años, declaró Fidencio
Briceño Chel, director de investigación del
Instituto Nacional de Lenguas Indígenas.
En cuanto a la desigualdad en la
aplicación de la justicia de la que son víctimas
los pueblos originarios, tenemos que en México
existen 62 grupos étnicos, y pese a que la ley
establece que todo indígena sometido a proceso
legal o administrativo debe contar con un
traductor proporcionado por el Estado, esta
garantía no se ejerce en el país, como lo
anunció René Ramírez, presidente de la
Organización de Traductores e Intérpretes
Interculturales y Gestores en Lenguas Indígenas
(OTIIGLI).
Estos son sólo algunos “síntomas” que
vive la población indígena del país en este
proceso de exterminación del que están siendo
víctimas, y si las mismas autoridades
comunitarias no defienden con propuestas y
hechos la autonomía que merecen, les serán
arrebatadas sus pocas tierras que poseen, sus
tradiciones, cultura y lengua, muerte lenta por
la que ya pasaron muchos indígenas del mundo.