Incierto el
futuro de nuevas generaciones de purépechas con
ciudadanía estadounidense
*"Los
p'urhépecha debemos ir a la conquista de nuevos
territorios con dignidad y llevar de frente las
raíces de nuestros antepasados".
Por:
Hortencia
Cruz García
Milwaukee, Winconsin. EU.-
Tal parece que en la tierra del dólar es un
“pecado” ser indígena. Los inmigrantes
p'urhépecha que pisan el suelo del
“sueño americano” esconden sus raíces, no se
identifican como tal, sino como mexicanos
originarios de la ciudad, no de los pueblos.
Como si estuvieran huyendo de su cultura
originaria, adoptan nuevas formas de una cultura
extranjera que no entienden y que tampoco los
entiende.
Esta “discriminación” que sufren los
paisanos en tierras americanas no la practican
los “gringos” sino los mismos indígenas, quienes
se avergüenzan de sus raíces, su “xiranhua”. Fue
la percepción que tuvo Pedro Victoriano Cruz,
director y fundador del diario digital
www.xiranhua.com.mx y de la primer radio
indígena por Internet en México: Radio Kuskua
Internacional
www.purepechas.org durante su primer visita
a Estados Unidos para hacer un enlace con los
p'urhépecha que viven y trabajan en el vecino
país.
“Es muy triste observar la baja
autoestima que tienen nuestros hermanos
purhépecha que viven en los Estados Unidos,
están escondidos, sólo viven para trabajar,
algunos laboran hasta 16 horas al día, no
quieren sobresalir, le tienen miedo al mundo que
los rodea: el idioma inglés, los grandes centros
comerciales atendidos por estadounidenses, la
modernidad, la educación y más.
“En Chicago, en el barrio mexicano, en
la 27 Street, me encontré con un paisano
originario de Capacuaro quien ya vive allá con
su esposa y su hijo. En un principio dijo que no
era indígena, que era de Veracruz, pero luego su
pequeño hijo habló unas palabras en p'urhépecha y
él se avergonzó, dijo que su hijo hablaba
inglés, después reconoció sus orígenes, con un
rostro de vergüenza y culpa”, comentó el
entrevistado.
“Muchos indígenas reniegan de sus
raíces y de su lengua, pero no hablan bien ni el
español ni el inglés. Sin embargo, cuando les
llega la nostalgia, se reúnen en sus viviendas,
al sabor del tequila, charanda o cerveza
mexicana escuchan las pirekuas hasta
emborracharse y olvidarse del cansancio
acumulada en toda la semana de trabajo”.
Esta primera incursión física de
Xiranhua Comunicaciones al territorio
estadounidense representado por Pedro Victoriano
Cruz, de 6 a 12 de octubre del presente año, fue
a invitación de tata Micloth Morales Alonso,
originario de San Jerónimo Purenchecuaro,
municipio de Quiroga, quien radica en Milwaukee,
Wisconsin desde hace más de 40 años.
Conservar la identidad a pesar de la lejanía
-¿Qué fue lo que te motivó a visitar
a los p'urhépecha que viven, legal o ilegalmente
en los Estados Unidos?, le pregunto a Pedro
Victoriano.
-Primero que nada para que nadie nos
cuente cómo viven los p'urhépecha en ese país del
dólar, y segundo porque los que integramos el
periódico y la radio digital indígenas queremos
crear una red de comunicación indígena
internacional, integrar en este proyecto a todos
los p'urhépecha, no sólo a los que viven en
Estados Unidos, sino también a los que radican
en Europa, Canadá y otros países del mundo
-¿Por qué integrar en este proyecto
a los que se fueron, a los que abandonaron casa
y familia?
-Porque es la única manera de preparar
el futuro de los p'urhépecha, mediante lazos de
comunicación. No queremos que dentro de unos 50
años sólo haya rumores de lo que fueron los
indígenas p'urhépechas de Michoacán, de lo que fue
el idioma, costumbres, tradiciones y territorio.
Tenemos que conservar nuestra identidad, aún
cuando estemos dispersos.
-¿Dónde viven y cómo viven los
p'urhépecha en aquel país?
-Los que ya tienen muchos años
radicando allá viven bien. Aunque la mayoría de
éstos ya tienen más de 50 años de edad,
continúan trabajando. Gracias a ellos sus hijos
y nietos ya cuentan con documentos legales para
radicar en ese país. Pese a su legalidad estos
p'urhépechas con nacionalidad estadounidense
siguen ocultos, escondidos, trabajando en las
fábricas todo el día o la noche y llegan a su
casa sólo a dormir y a comer. No percibí ese
calor y convivencia de pareja, allá el hombre y
la mujer trabajan, no tienen tiempo de verse, de
platicar o de estar juntos.
“Existe otro grupo de p'urhépecha, los
llamados ilegales. La mayoría de éstos se fueron
maldiciendo a sus comunidades, se quejan de que
en su pueblo no tenían trabajo, dinero ni
oportunidades de superarse. Sin embargo las
condiciones en las que viven allá son
lamentables. Muchos viven en las “trailas”,
rentan un terreno y ahí se instalan. Laboran en
las fábricas, en industrias de la construcción y
algunos en el campo, es una actividad muy
difícil. Otros trabajan en restaurantes lavando
platos, en la limpieza, hacen el trabajo que no
quieren hacer los “morenos”, como un día comentó
el presidente Vicente Fox”.
-¿Los niños y jóvenes que ya
nacieron en Estados Unidos, saben de sus
orígenes, de sus raíces?
-Estas nuevas generaciones están más
interesadas que sus padres en conocer y
preservar sus tradiciones, costumbres y lenguas.
Lamentablemente muchos no tienen la información
necesaria para recuperar su identidad, sus papás
no quieren hablar el idioma, no quieren regresar
a México y les dicen a sus hijos que busquen la
modernidad, que lo indígena no sirve, estorba a
decir de sus padres.
La nostalgia de los abuelos
Pedro Victoriano platica que durante sus pasos
por Milwaukee, Wisconsin; Chicago, Illinois y
otros lugares de Estados Unidos, se encontró con
que la gente mayor, los abuelos de orígenes
p'urhépecha, sufren de nostalgia, añoran su
pasado, su música, danza, cultura, alimentos, y
quieren hacer algo para preservar su identidad,
para enseñar a las nuevas generaciones lo que
son los purhépecha, como es el caso de Micloth
Morales Alonso, quien trabaja en el fomento de
la cultura en Milwaukee, Wisconsin.
El fundador de Xiranhua Comunicaciones
comentó que durante su visita se reunió con
varios p'urhépecha, como es el caso de Rosario
Márquez, originaria de la comunidad de Cheranástico; de Jesús Manzo, de Tarecuato, con
residencia en Chicago, Illinois; con el
representante de la Federación de Michoacanos,
José Manuel Arreola; así como con Teresa
Mercado, directora Deputy de la Fundación
Mexican Fiesta Intenational en Milwaukee.
“No me reuní sólo con líderes, también
con mexicanos ilegales, como son catalogados en
Estados Unidos. También tuve contacto algunos
medios de comunicación como son las radios “La
Grande” de Wisconsin, y “La Tremenda” de
Chicago, ambas transmiten sus programaciones en
español”.
Victoriano Cruz comentó que los frutos
que obtendrán de esta visita que realizó serán
“la realización de una fiesta purépecha en el
mes de agosto, a la cual invitaremos a todos los
p'urhépecha que viven en Estados Unidos.
Llevaremos músicos, danzantes y artesanos de
Michoacán, será el inicio de un trabajo para
ayudar a vivir y trabajar mejor a los p'urhépechas
a que sean respetados sus derechos indígenas y
mexicanos aun en tierra ajena”.
Agregó que así formarán la primera
Organización P'urhépecha en Estados Unidos
“existen muchas organizaciones, pero ninguna con
pensamiento y esencia completamente p'urhépecha”.
El segundo plan, dijo, será la participación de
nuestros paisanos tanto en el periódico
www.xiranhua.com.mx como en la Radio Kuskua
“estos medios de comunicación son de ellos, los
pueden utilizar para enterarse de lo que sucede
en su comunidad, para enviar recados a su
familia y pedir en la radio su pirekua
favorita”.
Sin embargo todo este trabajo que
realiza Xiranhua Comunicaciones, dijo, es “para
despertar la conciencia de nuestra gente, para
que valoren y amen sus raíces. “Una pregunta que
yo les hice a los paisanos fue, ¿dónde están los
gringos? ¿Dónde viven? No los veo, y ellos me
comentaron que muchos se fueron a vivir a otras
ciudades, en su mayoría pensionados, viven en
México, compraron casas cerca de los lagos, del
mar, de la naturaleza y allá viven felizmente,
con empleados mexicanos. Entonces yo me
pregunto, ¿por qué no hacen lo mismo los
p'urhépecha, por qué se niegan a regresar a sus
tierras, a descansar y disfrutar de su dinero
ganado con tanto trabajo y sacrificio en tierras
ajenas?”.
Este viaje de Xiranhua Comunicaciones
fue el principio para acercar la cultura
purhépecha a indígenas americanos quienes viven
en las reservas comunitarias en Wisconsin y
conocer de ellos sus sistemas de organización y
de vida en esa gran nación que es Estados Unidos
de Norteamérica
Más
mexicanos que gringos
El estado de
Illinois y Winconsin, después de California son
el hogar de cientos de michoacanos que jalados
por la desesperación de salir de la marginación
y la miseria han decidido abandonar su hogar en
busca del “sueño americano”; este fenómeno
migratorio se ha acentuado en las zonas
indígenas del estado, donde cada año un 30 por
ciento de la población decide irse.
La mayoría de los michoacanos que
radican en Illinois –de manera legal o ilegal,
están integrados en La Federación de Clubes
Michoacano en Illinois (FEDECMI), informó
José Artemio Arreola,
entrevistado en su oficina en la Casa de
Michoacán en Chicago.
Con ocho años de existencia, la
Federación de Clubes Michoacanos en Illinois se
ha dedicado “a promover el bienestar y progreso
de la comunidad michoacana radicada en el Medio
Oeste de los Estados Unidos y en el Estado de
Michoacán, México”, dicen los organizadores.
A través de la Presencia
Michoacana, la Federación de Clubes Michoacanos
en Illinois ha logrado, año tras año, crear un
puente que conecta y trae a Chicago las más
diversas manifestaciones culturales de
Michoacán, estado del cual proviene el 16 por
ciento de los mexicanos que radican en el área
del Medio Oeste.
La
población de migrantes en el estado de Illinois,
en Chicago, es de las más grandes y diversas de
Estados Unidos. En la década de 1990-2000, 75
por ciento del crecimiento de la población se
atribuyó a la migración. Los grupos de migrantes
más grandes en el área metropolitana de Chicago
son los mexicanos, los polacos y los indios.
Cabe mencionar además que la mayor parte de los
flujos migratorios de mexicanos a Chicago han
ocurrido en los últimos 20 años.
Roberto López, de
la organización Centro sin Fronteras, dijo que la
población mexicana ha crecido más rápidamente
que cualquier otro grupo minoritario. Se estima
que hay más de 1.5 millones de latinos en el
estado de Illinois, de los cuales cerca de 1.2
son mexicanos.
De
la población total de la ciudad de Chicago (2.9
millones), 18 por ciento es de origen mexicano.
Entre 250,000 y 300,000 habitantes de la ciudad
son personas nacidas en México. Se estima que la
situación socioeconómica de los migrantes mejoró
considerablemente a partir de la década de 1990.
El porcentaje de migrantes con estudios de
preparatoria se incrementó a 61 por ciento. Sin
embargo, los niveles educativos de los mexicanos
tienden a ser más bajos que el promedio de los
migrantes.
El
creciente número de mexicanos en Chicago, se
nota en las comunidades de Illinois, en donde
hay unas 120 iglesias católicas en donde se
oficia misa en español; además existen alrededor
de 600 agrupaciones en las que participan los
mexicanos que residen en Chicago y su área
metropolitana.
Las
principales organizaciones de mexicanos que han
participado con marchas y diversas acciones para
hacer valer sus derechos son: la Iglesia
católica, los sindicatos, las cámaras de
comercio, las asociaciones civiles, los clubes
de oriundos y las federaciones de los estados.
También es importante mencionar el papel de los
medios de comunicación hispanos como un actor
que influye en la movilización de la comunidad
en torno a ciertos temas.