Entregan a Librado Avilés
la Presea Iauátseni

Nahuatzen, Mich.- En Ceremonia
comunitaria solemne la Casa de la Cultura
P´urhépecha, A. R. de esta localidad entregó la
distinción máxima a uno de sus hijos, Librado
Avilés máximo exponente del teclado p´urhépecha.
Antes sólo se había entregado a dos compañeros
p´urhépecha: a Tata Juan Victoriano de
San Lorenzo Narheni, por su línea humanista y
obra musical, quien fue el primero a nivel
Meseta, y al actor de Cine y TV, Javier Ruán,
a nivel local. La entrega de la Presea se
realizo el pasado 18 de noviembre.
Tata Librado, más bien conocido como el
Maestro Librado Avilés, es oriundo de la
comunidad indígena de Nahuatzen. Su familia,
cercana al General Lázaro Cárdenas del Río,
cuando era Presidente de la República, le
proporcionó un ambiente netamente musical. De
rancia prosapia p´urhé (sus antecesores se
declaran descendientes de Tangaxoán II) es
indígena de cepa. Desde temprana edad recibió
educación musical de parte de su padre don
Leobardo Avilés Flores. A los cinco años, tocó
una vez para el General Misionero y, en casa de
la tía Cleotilde Ruán Avilés, para Monseñor
Fulcheri Pietra Sancta, entonces Obispo de
Zamora, quien siguió de cerca a Librado cuando
años más tarde cursara Humanidades y Filosofía
en el entonces ilustre Seminario de Zamora.
Su formación musical liga con el
Maestro Bernal Jiménez por cuanto recibió
conocimientos básicos de Gregoriano de parte del
Pbro. Lic. Gonzalo Gutiérrez y, de piano, de
parte del Pbro. Luis Medina, discípulos ambos de
ese connotado compositor michoacano. Para 1952
ingresó al Conservatorio nacional. Pudo ahí
atestiguar tanto el movimiento del “Grupo de los
Cuatro”, constituido por Galindo, Moncayo, Ayala
y Contreras, como a compositores e intérpretes
de la talla de Halfter, Jiménez Maraback,
Moncada, Mendoza y Montiel Olvera, entre otros.
Su aprovechamiento fue tal que, becado por el
General Cárdenas, partió al Conservatorio de
Varsovia. Ahí tuvo contacto con Hernryk Szerying,
destacado violinista polonés, más tarde
nacionalizado mexicano. Fue ahí que,
participando en el 5º Festival de la Juventud
organizado por la Sociedad Chopin, recibió
mención honorífica por su disertación titulada
“Antropología Musical de los P´urhépecha”.
Vuelto a su patria se ha consagrado
como concertista, investigador y difusor entre
propios y extraños de la música p´urhépecha.