S E C C I Ó N :   N O T I C I A S

          DIARIO DIGITAL 22 de noviembre del 2006

          San Lorenzo Narheni, Meseta P'urhépecha. México. 

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*Celebran a Santa Cecilia, la "Patrona de los Músicos"

 

 

Se viste de música la Meseta Purhépecha

 

Redacción

 

             Meseta Purepecha.- Las pirekuas, los abajeños y los sonecitos, música tradicional de la cultura purhépecha de Michoacán se dejó escuchar este 22 de noviembre en diversos pueblos del estado donde celebraron a la "Patrona de los músicos" Santa Cecilia. Las guitarras, violines, trompetas, bajos, tamboras entre otros instrumentos musicales se hicieron acompañar de voces agudas de hombres, mujeres y niños indígenas.

         Es la comunidad de Ichán, municipio de Chichota, la que tiene una mayor presencia musical y se destaca por contar hasta con 15 bandas, orquestas y grupos de música tradicional. De igual manera destaca la comunidad de San Angel Zurumucapio y de Cheranastico

         La música tradicional michoacana es una manifestación que está presente en todas sus fiestas y celebraciones. Existen sones abajeños, canciones románticas y sobre todo las llamadas pirékuas que son muy apreciadas por los michoacanos; son canciones con un formato peculiar: parte de su letra se expresa en español y parte en idioma purepecha. Generalmente se acompaña la voz con la guitarra o en ocasiones se canta a capela. Son canciones tiernas de amor que se expresan en versos.

 

El origen de nuestra música

 

Investigaciones del Colegios de Michoacán indican que el origen de las primeras bandas y orquestas purépechas se remonta al año de 1540, época en que llegaron a tierras michoacanas los primeros misioneros agustinos, procedentes de la zona montañosa de Guerrero.

Atendiendo las órdenes del propio Virrey Don Antonio de Mendoza, los misioneros comenzaron su labor evangelizadora por el rumbo de Michoacán, “larga provincia de norte a sur y habitada por mucha gente”.

Al paso del tiempo, los agustinos dejaron constancia de su trabajo evangelizador y musical en las actuales poblaciones de Tiripetío, Tacámbaro, Tzirosto, San Juan Parangaricutiro, San Lucas Tzacán, San Felipe de los Herreros, San Francisco Corupo y Santiago Tingambato. En estas poblaciones, establecieron conventos de doctrina y usaron la música para convertir a los indígenas a la fe cristiana.

Junto con la música del Viejo Mundo, arribaron a tierras michoacanas, una diversidad de instrumentos musicales de la familia de los aerófonos: trompetas, varios tipos de flautas y órganos; y de los cordófonos como los antiguos rabeles.

 

Las pirekuas, los bajeños y los sonecitos

 

Los tres géneros característicos de la música purépecha son: las pirekuas, los bajeños y los sonecitos. Arturo Chamorro hace referencia al vals del fines del XIX, como posible antecedente de algunos de los estilos musicales purépechas, tal sería el caso de las pirekuas y los sonecitos.

Pirekua se traduce al español como “canto o canción” y pireris sus intérpretes; son cantadas en purépecha con agrupaciones que varían entre solistas, duetos, tríos o grupos corales a “capella”, a los mismos acompañados con una o dos guitarras, o con orquesta. La pirekua es la expresión poética de los sentimientos y aspiraciones, del sufrimiento y protesta del pueblo purépecha. Los abajeños constituyen un estilo bailable y se tocan con orquestas mixtas o bandas.

Hablar de la música purépecha nos remite inmediatamente a las bandas, orquestas, grupos de pireris y solistas; de compositores líricos o formados en la academia. La generosa y fecunda actividad de todos ellos, mantiene vigente y viva una centenaria tradición que hace contrapeso a los procesos de transculturización y maternidad en el tercer milenio.

 

"La patrona de los músicos"

 

La Iglesia celebra de antiguo a Santa Cecilia el 22 de noviembre –supuesta fecha de su nacimiento– y desde el Medioevo se le ha conferido el carácter de "Patrona de los músicos", lo que llevó a creer equivocadamente que el Día de la Música se festeja en esa fecha en virtud de su cumpleaños. La primera verdad es que existen varios días dedicados a la música y ninguno de ellos es el 22 de noviembre.

La segunda, es que no hay testimonios históricos que relacionen a Santa Cecilia con algún instrumento musical: nadie pudo haberla visto tocar el piano, ni el órgano –como la muestran ciertos grabados y pinturas modernas.

Precisamente, la razón original del culto a Santa Cecilia no fue la música, sino el hecho de haber sido sepultada en un sitio de honor por haber fundado una iglesia, el titulus Caeciliae, que significa "fundado por Cecilia".

En 545 ya había en Roma un templo dedicado a esta santa, lo que prueba que era venerada por la iglesia primitiva; hoy, sus reliquias están en la iglesia Santa Cecilia en Trastévere. Poco después, comenzó la costumbre de adosarle a Cecilia algún instrumento musical que nunca tocó.

 

Un Mundo de Música

 

En opinión del  comunicador Fernando Franco, el día 22 de noviembre los católicos celebran a Santa Cecilia, pero todos los apasionados amantes de la vida en el dolor y la alegría, celebramos el día del músico. Por eso hoy quiero decirte que cada sonido que escuches , cada melodía que escuches te sumerjas en ella, aun estés en la escuela, en el trabajo, en tu vida cotidiana, y yo te comparto que en cada canción que oigo, que vivo, que siento, pienso en ti, y la razón de la música es la vida, cantarle al hombre en su sudor, en sus miserias, en su dolor, en su alegría y en su motivo de existir, en cada nota, estas ahí dándole vida a las notas, o para que serviría tantos sonidos si hay no quien les de sentido.

 

         En toda mi música, la que escribo y la que escucho, desde la argentina Mercedes Sosa, hasta los cubanos Silvio Rodríguez y Pablo Milanes, por los rumbos de Chile con Violeta Parra, o en la Europa de Italia con Andrea Bocelli, o la inglesa Sarah Brigthman, teniendo en el primer lugar a nuestros queridos artistas mexicanos, desde la sensual Eugenia León, hasta la alegría del mariachi, Los sones abajeños de mi tierra, Caliente Michoacán, o las flores de las pirekuas de mi meseta purhépecha, o los bellos versos hechos sones en las huastecas, en fin, todo un universo musical que a lo largo del tiempo he considerado parte de mi, por eso, hoy, te dedico la siguiente canción, quizá, una de las mas hermosas canciones de esperanza que he escuchado, de Víctor Heredia, para todos ustedes queridos amigos y amigas, la razón de la música.

 

 

 

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