S E C C I Ó N :   N O T I C I A S

          DIARIO DIGITAL 6 de diciembre del 2006

          San Lorenzo Narheni, Meseta P'urhépecha. México. 

I N I C I O D I R E C T O R I O V I S I T A S    A R C H I V O  

    BUSCADOR  

h
  Sección editorial
Nuestra palabra
En opinión de. . .

La entrevista
El reportaje
La crónica
Fotografía
Voz comunal
Noticiario
  Sección temática
Sueños y viajes
Nuestra cultura
Arte indígena
Justicia
Legislación
Municipios
Página del lector

            Medios

            Letras oficiales

            Escríbanos

            Publicidad

 

 

*Las oportunidades solo llegan a unas cuantas mujeres....

 

 

Mujeres Indígenas Huyen de su Comunidad y Migran a EU

 

 

Por: Hortencia Cruz García

 

           Meseta Purépecha, Mich.- Cada día son más los indígenas michoacanos que deciden dejar casa y patria para trabajar en tierras ajenas. Hoy en día no sólo migran los hombres, sino también las mujeres quienes cruzan la frontera a Estados Unidos, en las mismas condiciones de peligrosidad que ellos.

De acuerdo con José Manuel Figueroa Rosales, delegado estatal de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) de manera anual se registra un 30 por ciento de flujo migratorio, del cual el 60 por ciento corresponde a mujeres.

         La mayoría de los hombres indígenas trabajan en el campo o en el comercio ambulante, mientras que las mujeres trabajan en casas realizando labores de limpieza o en las fábricas. En su condición de ilegales, estas personas no reciben prestaciones de ley y además sufren de mayores niveles de discriminación que los mexicanos no indígenas.

Figueroa Rosales precisó que la mayoría no gana más de dos salarios mínimos, y si se suma que de este sueldo se les descuenta el hospedaje y alimentación que generalmente es proporcionado por sus propias patronas, nos damos cuenta de la explotación en la que viven.

Las mujeres indígenas, al igual que los hombres, utilizan el dinero que obtienen de su trabajo para enviarlo a su familia, muchas de ellas tienen hijos, los cuales dejan en su pueblo bajo el cuidado de sus familiares. La mayoría de ellos huyen de sus comunidades donde sólo encuentran discriminación y pobreza.

Cabe mencionar que los michoacanos que viven y trabajan en Estados Unidos se concentra principalmente en California y Texas. Además los mexicanos son ya más de 35 por ciento de la población en cada uno de esos estados, y además son casi la mitad de los que viven en Nuevo México y aproximadamente 30 por ciento en Arizona, es decir en los estados fronterizos.

 

Sufren Más las Mujeres

 

Un número indeterminado de mujeres habitantes de zonas rurales e indígenas, comunidades pequeñas y alejadas de las urbes donde los servicios de salud son escasos, deficientes o definitivamente no existen, mueren por problemas vinculados al embarazo sin que exista una cifra oficial que indique la gravedad del problema.

De acuerdo con el análisis de Gisela Espinosa, de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) respecto a la mortalidad materna en zonas indígenas, la invisibilidad estadística de las defunciones de mujeres por motivos relacionados a la maternidad es una muestra más de la discriminación que sufren, aún en su lecho de muerte.

Del trabajo realizado con las 216 mujeres indígenas se desprendió que en las muertes maternas en este sector de la población se conjugan problemas económicos, de transporte, hasta orográficos y pluviales como los de aquellas mujeres cuyos pueblos quedan incomunicados en temporadas de lluvias.

Aunque también, salió a la luz que a pesar de recurrir a una institución del sector salud no se les garantiza la salud ni la vida, porque muchas de las clínicas y hospitales son “elefantes blancos” sin medicamentos, ni equipo y con personal médico insuficiente.

Las mujeres indígenas participantes, denunciaron ser discriminadas por los prestadores de los servicios de salud por su condición femenina, además de por su situación de pobreza.

A ello se suman otros factores de riesgo para las mujeres indígenas que tienen que ver con “los usos y costumbres” de sus pueblos. Ellas mismas afirman que “no nos permiten tener ni voz ni voto y estamos obligadas a obedecer”.

La investigadora Espinosa Damián advierte que están tan arraigados los usos y costumbres que subordinan a las mujeres indígenas a sus familias, sus comunidades pero también a las clínicas y hospitales del sector salud, que hacen que los riesgos de la maternidad se conviertan en decesos.

Así, las tasas de muerte materna en zonas indígenas son muy superiores a las tasas de sus propios estados, de tal forma que el riesgo de morir por ser madre en zonas indígenas es tres veces mayor que en el resto del país.

         De acuerdo don datos del Censo Nacional de Población y Vivienda, el dato más alarmante en materia de pueblos indígenas es la pobreza. Las entidades con una mayor proporción de población indígena: Puebla, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas, se ubican en los últimos cinco lugares de la clasificación del Indice de Desarrollo Humano en el nivel nacional. Esto se traduce en que de 386 municipios de alta marginación en el país, 209 sean de población mayoritariamente indígena.

 

 

 

Revista electrónica de información y análisis

 

Agencia Michoacana de Información

 

 

ESTE ESPACIO ESTA RESERVADO PARA PROMOVER SU NEGOCIO

LA TIERRA DE LA FRESA, ZAMORA, MICHOACAN. MEXICO

 

¿Compras? ¿Vendes? ¿Cambias? ¿Rentas?

 

 

 

 

 

 

 Este sitio es la palabra virtual de Xiranhua Comunicación P'urhépecha.  Copyright © Derechos Reservados.
 Comunidad Indígena de San Lorenzo, Meseta P'urhépecha, Michoacán. México.
Contacte  a  Xiranhua