Ofensiva militar en
Michoacán para enfrentar los narcos más brutales
de México
México, 12 dic (EFE).- El plan policiaco-militar
para combatir al narcotráfico en el estado
mexicano de Michoacán, anunciado hoy por el
gobierno de Felipe Calderón, buscará frenar la
violencia en una zona en la que crimen
organizado ha mostrado su rostro más brutal.
Cientos de ejecutados al estilo de la mafia, con
tiro de gracia, decapitados, cabezas arrojadas a
una pista de baile para infundir terror,
letreros amenazantes contra policías, son parte
del escenario al que fueron enviados desde hoy
más de 5.000 policías y militares.
Michoacán, en el este de México, es un estado de
cultivo de marihuana y amapola y donde opera el
cartel del Golfo, dirigido desde una prisión de
alta seguridad por Osiel Cárdenas y su brazo
armado "Los Zetas", ex militares.
También en Michoacán ha surgido recientemente
"La Familia", un grupo clandestino que ha
anunciado en espacios pagados en la prensa que
asesinará a narcotraficantes y secuestradores.
De los más de 2.000 asesinatos en el país
atribuidos al crimen organizado en lo que va de
este año, unos 600 han ocurrido en Michoacán,
estado gobernado por el izquierdista Lázaro
Cárdenas Batel, nieto del carismático general
Lázaro Cárdenas del Río, quien gobernó México
entre 1934 y 1940.
El presidente Felipe Calderón, quien asumió el
pasado 1 de diciembre y es natural de Michoacán,
ha asegurado que combatirá al crimen organizado
y en su plan de austeridad no incluyó a las
Fuerzas Armadas e incluso anunció más recursos
para el sector.
Sin embargo, expertos coincidieron en señalar
hoy a Efe que el plan tiene más de espectacular
que de efectivo y que el operativo es semejante,
aunque más grande, al que aplicó el presidente
Vicente Fox, en cuyo sexenio el crimen
organizado se cobró 8.000 muertos, en estados de
la frontera norte y que tuvo escasos resultados.
"El narcotráfico no es un enemigo visible, sus
integrantes no van uniformados", dijo el experto
Jorge Luis Sierra, al asegurar que un plan
efectivo implicaría tareas de investigación.
El analista José Reveles piensa también que el
plan es una reedición del "México seguro" que
aplicó en los dos últimos años el gobierno de
Fox.
Los dos especialistas admiten, sin embargo, que
podría dar algunos resultados positivos como la
detención de narcotraficantes, aunque no capos
importantes, y una disminución de la violencia.
El senador opositor Manlio Fabio Beltrones
manifestó que se trata de "una aspirina para un
gran dolor de cabeza".
Sierra sostuvo que el plan "México seguro", que
llegó también a Guerrero, estado vecino de
Michoacán, "hizo que la fuerza del narcotráfico
se esparciera donde había menos presencia
militar y policíaca", pero no acabó con el
crimen organizado.
Este plan en Michoacán, agregó, puede ocasionar
lo mismo, que los grupos de narcotraficantes se
muevan temporalmente y regresen cuando el
operativo policíaco militar haya terminado.
Además, anunciar el operativo es alertar a los
narcotraficantes para que se muden a otro
estado.
El experto cree que es un operativo para llamar
la atención de la opinión pública, "para
legitimar a un presidente que ha entrado con un
nivel de popularidad limitado".
Reveles cree también que tiene un fin mediático
y que busca disuadir más que terminar de raíz
con el narcotráfico.
El analista Jorge Chabat dijo a la emisora
W-Radio que el operativo "responde a una
situación de crisis en la que está el estado de
Michoacán, y por cierto no es el único, desde
hace varios meses".
Sobre el envío de tropas, afirmó que el Gobierno
federal "lamentablemente" no tiene otra opción y
"esta es la mejor respuesta que tienen a la
mano".
"Vamos a ver si funciona. Si no funciona esto,
yo no sé qué más vaya a funcionar", manifestó
Chabat al destacar que los crímenes en Michoacán
han afectado
a la imagen de México en el exterior.