Muertes en zona indígena
“problema de transmisión comunitaria”: Autoridad
Sanitaria
*Dos de las víctimas se dedicaban a la
venta de comida; otros pacientes presentan
síntomas
*Las hermanas Salinas Guerrero se
dedicaron por muchos años a la preparación de
antojitos.
Por: Martín Equihua Equihua
San
Juan Nuevo, Mich.- Las
autoridades estatales de salud no saben aún la
causa ni los riesgos epidemiológicos de tres
decesos ocurridos en los últimos días, cuyos
síntomas están presentes ahora mismo en otros
pacientes. Tampoco confirman ni rechazan el
diagnóstico de “influenza fulminante” emitido
por el Hospital Regional “Pedro Daniel
Martínez”, donde fallecieron, pues estarían a la
espera de los estudios del Instituto Nacional de
Referencia Epidemiológica (INDRE). Al tiempo, en
direcciones opuestas avanza el sigilo de la
Secretaria de Salud y la autoridad municipal de
San Juan Nuevo, por un lado, y “la psicosis”
–dicho en términos del regidor de salud– en que
ha caído parte de la población, por otro.
No obstante, la secretaria de
Salud, María Eugenia Austria Palacios, señaló a
este medio que en la zona se habían tomado
provisiones con mil 500 vacunas y se descartaba
cualquier signo de epidemia. Los decesos de dos
mujeres ocurridos en la zona los atribuyó a sus
particulares condiciones de salud –padecían
diabetes y neumonía–.
Hace 10 días se registró el
fallecimiento de las hermanas Salinas Guerrero,
cuya vivienda se encuentra ubicada en la calle
Simón Bolívar, casi esquina con Tariacuri, a
cuatro cuadras del centro de San Juan Nuevo,
misma que ayer por la tarde iba a ser fumigada,
a decir del regidor de salud Francisco Javier
Nava. Eventualmente la casa entraría en
cuarentena, porque los familiares de las
fallecidas aseguran que su muerte estuvo ligada
a la de cerdos, ocurridas días antes que la de
ellas. La población, si bien no registra un
nivel de alarma crítico, si está preocupada, a
saber por la consulta que este medio realizó la
tarde de ayer.
Especialmente habría cierta
incomodidad, por el hecho que las hermanas
Salinas Guerrero se dedicaron durante años y
hasta tres días antes de su muerte, a la
preparación y venta de antojitos ambulantes,
como atole, huchepos, nacatamales –con chile y
carne de cerdo- y elotes asados; es decir, ante
la posibilidad que hubieran contagiado los
alimentos de su venta. En días pasados falleció
también por el mismo cuadro, Rosa Elena Pineda
Figueroa, originaria de Uruapan, y ahora mismo
habría “cuando menos” un paciente más, del cual
el regidor pide “no revelar su nombre por
precaución”.
El hermetismo es tal, que “con
todo respeto”, el propio titular de la Dirección
de Epidemiología de la Secretaria de Salud en el
Estado, SSE, Mario Guzmán Solorio, aseguró no
estar autorizado para informar nada. Sin
embargo, ante la insistencia, respondió que no
se trata de un “problema de transmisión
comunitaria”, pero al pedirle bases de su
afirmación, dubitativo dijo que “no se, no se”,
y que el autorizado para informar a la prensa es
Ramiro Romero Ponce, “pero está en Morelia”.
- En atención a que estamos en
San Juan, el municipio donde ocurrieron los
contagios y posteriores decesos, podemos saber
si hay algún estudio, alguna estrategia de
contención…
- La estrategia la tenemos, los
estudios que hicimos a pacientes dicen que no
hay transmisión comunitaria, pero esperamos
tener hoy los estudios de México.
El directivo estatal asistió a
San Juan Nuevo a una reunión con cerca de 40
médicos y enfermeras del sector público y
privado -a la que pudimos ingresar por algunos
minutos-, en la que aseguró que las muertes
registradas podrían ser por hongos y no por
fuentes virales –como se transmite la influenza-
o bacterianas, pero que estarían a la espera del
resultado del INDER, lo que confirmó después en
breve charla: “la investigación se encamina a
una infección por hongos”.
Sin embargo, al mismo tiempo en
Uruapan, otro funcionario de la SSE, de la misma
área epidemiológica, comentaba en “reunión de
información” con personal de laboratorio,
médicos y otros elementos del Hospital Regional,
que el agente patógeno era “otra clasificación
de virus” de los cuales sólo los cerdos son
huéspedes, y que no habría peligro para la
población humana ya que “no se trasmite de
persona a persona sino sólo en contacto directo
de persona con el animal”. Diría igualmente, y
según un químico del nosocomio que prefirió el
anonimato, que hay indicios de que “ya no se ha
difuminado”, aunque aseguró que no hay garantía
de que no pueda estarse propagando entre los
cerdos.
En el transcurso de la mañana de
ayer fue imposible localizar opinión oficial en
la Jurisdicción Fitosanitaria, a cargo de Olga
King Ayata, “porque la doctora y todo el
personal responsable está de vacaciones”.
Mientras tanto, en el Hospital
Regional, cuyo director, el médico militar
Sergio Hidalgo comunicó como causa de los
decesos a la “influenza fulminante”, en nombre
de la dirección, el galeno Rafael Zaragoza
aseguró a este medio que en realidad ahí no se
aplicó “ningún análisis clínico bacteriológico”,
y que en todo caso los pacientes habrían
“ingresado sólo para fallecer”, con poco tiempo
para análisis, por lo que su muerte se registró
oficialmente como “enfermedad pulmonar agravada
por problemas cardiacos”. Sostuvo además que no
se han presentado más casos similares.
Para José Arturo López Herrera,
director del Hospital Civil de Uruapan, en donde
se encuentra el anfiteatro, es incomprensible
que “nos tengan cerrada la información, como a
ustedes, a pesar que hay alguna alarma”, dice,
tras confirmar que ahí se recibió el segundo
cuerpo “para estudios que le vinieron a hacer de
Morelia y México”, por lo que su personal “puso
el grito en el cielo”, pues se trató de un
fallecimiento claramente de contagio, con apenas
un breve lapso entre las dos víctimas.
Para Arturo Rangel, médico de
guardia del Centro de Salud de primer nivel en
Uruapan, no hay duda que la SSE cuenta con
personal capacitado para establecer un cerco
sanitario de ser necesario, pero que estos “no
se aplican en forma empírica” sino bajo
circunstancias probadas de crisis
epidemiológica.
- ¿Las tres muertes registradas
hasta ahora no son motivo suficiente de
preocupación?
- Si lo son –dice después de un
titubeo-, y por eso las autoridades mantienen
una vigilancia epidemiológica activa.
Al término de la reunión de San
Juan, el regidor se sumó a la actitud del
director epidemiológico, y pidió que nos
remitiéramos al vocero de la Secretaria,
radicado en Morelia, pero que hoy 30, la propia
SSE emitiría un “comunicado oficial” para
atenuar “la psicosis” que se registra en la
población, al demandar mayores dosis de vacuna
contra la influenza.
Al respecto, durante la reunión,
médicos y enfermeras se pronunciaron porque se
entreguen más dosis de vacunas, y porque éstas
lleguen oportunamente, ya que llegaron el día
21, después de las muertes, sin considerar que
para los menores son un par de dosis con un
lapso intermedio de un mes. Ante eso, el
funcionario estatal se comprometió a “buscar hoy
mismo” más dosis, y pidió que “no se promuevan
porque no hay suficiente”, sino que se otorgue
sólo “a demanda”. En la propia reunión, una
enfermera sugirió “irnos a la fuente principal
de contagio, donde brotó la cepa más peligrosa y
revisar los animalitos y a las personas”, para
no darle vuelta.
Para Jorge Velásquez, médico
particular, se estaría dando un mal manejo de la
situación, y eso tendría que ver con el periodo
vacacional; de otra forma, y “sin alarmar
gratuitamente a la población”, debería haberse
establecido ya un cerco y emprendido una campaña
informativa y de prevención, pues de otra
manera, habría riesgo de “ascenso en forma
insospechada de una epidemia”. En cualquier país
desarrollado, esto no se dejaría al aventón,
concluye.