Escuche

XHKR: Radio Purhépecha Internacional   www.purepechas.org 

    DIARIO DIGITAL Miércoles 2 de febrero del 2007  

    San Lorenzo Narheni, Meseta P'urhépecha. México. 

I N I C I O D I R E C T O R I O V I S I T A S    A R C H I V O  

    BUSCADOR        

 

h

  

Sección editorial

Nuestra palabra
Editorial

La palabra de...
La entrevista
El reportaje
La crónica
Fotografía
Noticiario
  Sección temática
Nuestra historia
Nuestra utopía
Arte indígena
Justicia
Legislación
Municipios
Página del lector

            Medios

            Letras oficiales

            Escríbanos

            Publicidad



 

E S C U C H E

LA NUEVA RADIO PURHÉPECHA

XHKR Radio por Internet


Música P'urhépecha

O N - L I N E


XIRANHUA

en T U N E Z


 

XIRANHUA EN BOLIVIA


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 -La próxima sede será San Jerónimo Purenchecuaro...

Refrendan purépechas sus valores con el festejo del Fuego Nuevo

VER IMÁGENES DE LA FESTIVIDAD

               

Chilchota, Mich.- Pasada la media noche de ayer, el viejo fuego se extinguió para dar paso al nuevo, en la vigésima quinta celebración contemporánea de este ceremonial distintivo de la cosmogonía purépecha antigua, que hoy se constituye en puente de acercamiento entre las comunidades del pueblo purépecha. Ante la euforia de más de tres mil indígenas e invitados, el sonar de los caracoles y la satisfacción plena de la comunidad de Santo Tomás por haber cumplido.

El Consejo de Terunchitiecha (excargueros de la festividad), fiel a su acuerdo de hacer rotativa la sede en las subregiones, decidió que la próxima fuera el pueblo ribereño de San Jerónimo Purenchecuaro, cuya delegación, encabezada por sus autoridades, convenció al cuerpo colegiado, al que también presentaron solicitudes, Tarejero, Paracho y Capacuaro, que tendrán que esperar.

Para Enrique Huerta Gómez, jefe de tenencia, se trató de un acontecimiento de un año inolvidable para su pueblo, especialmente por la cantidad de visitantes de más de cuarenta delegaciones de igual número de comunidades de El Lago, La Ciénega, La Cañada, la Meseta, y Guanajuato; que se hicieron acompañar de danzas, bandas, orquestas, pireris, grupos de teatro, y sobre todo, de cientos de niños y jóvenes que han impreso de manera especial la que fue la 25 edición.

Encendido del fuego nuevo

Justo al llegar la hora que los Terunchitiecha conocen a la perfección, sonaron los instrumentos rudimentarios de viento para indicar que la constelación de Orión estaba en el punto más alto del firmamento; las voces callaron y los ancianos comenzaron la invocación a las antiguas deidades, dirigiéndose para ello con solemnidad y respeto hacia los cuatro puntos cardinales.

 

Terminados los oráculos, ardió el Fuego Nuevo; con él se dio inicio al último año del primer medio siglo del rescate de este ritual que une y hace renacer cada año, a un pueblo que lucha día con día para seguir en pie y conservar las tradiciones que le dan identidad.

 

La densa capa de nubes que se desplazaba lentamente por el firmamento impidió que se pudiera apreciar la constelación de Orión (conocida como El Arado) que al llegar al cenit marca el inicio del Año Nuevo Purhépecha, pero eso no fue obstáculo para que los indígenas realizaran el ritual de la unidad, el ritual que los vuelve a sus antiguos dioses, al principio de todo cuanto existe, al fuego que todo lo purifica.

 

         Para el pueblo purhépecha la celebración del año nuevo no es una celebración más, dijeron los cargueros, “ésta no es una fiesta más ni es una fiesta para impresionar a los turistas, sino que es un ritual que une a los purépechas en torno al fuego; es un punto de reunión profunda que se nos ha transmitido por los cargueros de los rituales anteriores y que se transmitirá de generación en generación entre quienes realmente luchamos para conservar la identidad como pueblo indígena que somos”.

 

El ritual del Fuego Nuevo o Jimbani Uéxurhini inició poco después de la media noche, cuando la constelación de Orión estaba en lo más alto de la bóveda celeste. A pesar de las condiciones climatológicas, el frío no era el que muchos esperaban; el consejo de Terunchitiecha había concluido la deliberación y salían para encabezar el ritual; por doquier se repartían rajitas de ocote entre indígenas y mestizos; allá en el sitio de honor permanecían la piedra piramidal, el pescado, la bandera purépecha, el coyote, el pez y los demás símbolos del Año Nuevo que van a cada una de las comunidades donde se realiza el ritual.

 

Los Terunchitiecha dicen que de acuerdo a la concepción indígena el Jimbani Uéxurhini (nuevo año) ingresa entre las últimas horas del día 1º y las primeras horas del 2 de febrero; por eso, cerca de la media noche, concluidas las invocaciones se procedió a encender el fuego nuevo, y aunque no se utilizó la piedra de lumbre o pedernal, al ritual se realizó con absoluto respeto; la leña que había sido previamente preparada allí en la explanada, entre la pérgola y la iglesia del pueblo, comenzó a arder por cuatro puntos distintos, hasta que la llama lo envolvió todo.

 

Uno a uno los cargueros se acercaron para tomar el fuego y distribuirlo entre los demás, como una señal clara de que los indígenas purépecha, aunque dispersos en el territorio y en ocasiones enfrentados por las tierras, son un solo pueblo emanado de una misma raíz y tienen un profundo sentido de identidad.

 

En pocos minutos, los cientos de indígenas y demás personas presentes en el lugar eran partícipes del fuego nuevo y el ritual se había cumplido una vez más; el olor del copal se tornó de pronto en olor a humo de ocote, a hoguera de encino, y todos bailaron en torno a la gran fogata que horas más tarde habría de extinguirse.

 

Un nuevo purépecha

Para los purépechas, el cambio de año simboliza la muerte y nueva vida del tiempo, porque para ellos éste no es lineal, por lo que se cierra el ciclo del año que termina y enciende el fuego del año entrante.

 

Esta es la ceremonia conocida como Fuego Nuevo o Año Nuevo Purhépecha, y se prolonga hasta las dos de la mañana del día 2 de febrero, cuando todos se retiran con el sentimiento de haber nacido de nuevo o al menos, haber renovado el espíritu para seguir trabajando a lo largo de año que recién comienza.

 

Las investigaciones realizadas han permitido recuperar los elementos y datos históricos para reconstruir el calendario prehispánico que se componía de ciclos de 52 años; el año solar consta de 18 meses, aunque se desconocen sus nombres; los meses tienen cuatro semanas de cinco días cada una, los días tienen nombres de animales que aún se conservan.

 

Para completar el año, se cuenta con el auxilio de cinco días destinados a la oración en espera del nuevo año o Jimbanhi Uéxurhini, cuya conmemoración se hace un día sin nombre que equivale al 1º de febrero del año occidental. Con información de Martín Equihua y José Luis Perales)

 

La nueva sede

Pasada ya la media noche, cuando hubo concluido la ceremonia y luego de que por doquier se había dispersado ya el fuego nuevo, los cargueros subieron con los símbolos al estrado y desde allí anunciaron que el ritual del Fuego Nuevo o Año Nuevo Purépecha, en el año 26 de la nueva era purépecha (año 2008 del calendario occidental), se habrá de realizar en la comunidad de San Jerónimo Purenchecuaro, allá en la ribera del Lago de Pátzcuaro, donde se celebrará además el primer medio siglo del rescate de esta ancestral tradición.

   

 

 

 

Xiranhua Comunicaciones TIENE RESERVADO ESTE ESPACIO PARA PROMOVER SU PRODUCCION


 OTRAS NOTICIAS...


 Transmisión comunitaria, los muertos de San Juan Nuevo

 Otro p'urhépecha al borde la muerte por influenza...

 Dos p'urhepecha fallecen de una "rara" enfermedad...

 Calderón arrincona a indígenas mexicanos...

 El Papa dejo sin obispo a la Diócesis de Zamora...

 Nada que celebrar
en el Día del Migrante...

 Militares tras el narcotráfico en el territorio michoacano...

 Mujeres indígenas huyen de su comunidades...

 Recibe Radio Kuskua Premio Internacional...

 Los indígenas kiliwas han decidido desaparecer...

 Incierto el futuro de niños  purépechas estaonidenses.

 

 Este sitio es la palabra virtual de Xiranhua Comunicaciones.  Copyright © Derechos Reservados.
 Comunidad Indígena de San Lorenzo, Meseta P'urhépecha, Michoacán. México.
Contacte  a  Xiranhua