S E C C I Ó N :   O P I N I O N E S  

          DIARIO DIGITAL 20 de enero de 2006

          San Lorenzo Narheni, Meseta P'urhépecha. México..

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La otra Campaña (I)

 

Por Francisco Martínez Gracián

        El arranque formal de las campañas electorales, más que suscitar emoción por el juego democrático, causa preocupación. Y es que sus contendientes principales, los partidos políticos, siguen dejando evidencia del enorme deterioro de su vida interna y, sobre todo, de su verdadera falta de principios. Entre la letra y los hechos que les definen, dista un mundo de incongruencia. No digamos entre la justicia social que propugnan y el monto de sus cuentas bancarias. De ahí que más que alentar la participación ciudadana, terminen por dar pie al escepticismo. Miren cuan evidente resulta que, en medio de sus excesos verbales y sus derroches, el juego al que nos invitan no es otro que más de lo mismo: continuar conquistando posiciones de poder y desde ahí adaptarse a lo que venga con tal de conservar su status y asegurar las canonjías que conlleva.

 

            Diametralmente opuesta aparece entonces La otra Campaña. La de El Delegado Cero. La del Subcomandante Marcos. No sólo por sus reglas del juego, contenidas en la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, sino por su congruencia. Con un lenguaje tan claro y profundo como antitético del que utilizan en sus discursos nuestros actuales gobernantes, muchos catedráticos y algunos obispos, el EZLN ha empezado, a invitación expresa de cientos de comunidades, un recorrido por todo el país para hacer algo que los partidos políticos pasan de largo: entablar con el pueblo un diálogo horizontal; concienciarse y concienciar. Su intención no es imponerse ni buscar posiciones, ventajas o puestos públicos. Es establecer “una política de alianzas con organizaciones y movimientos no electorales que se definan en teoría y práctica, como de izquierda”, para construir desde abajo y por abajo y tratar de resolver entre todos los problemas que aquejan a México.

 

            Quien consulte la Sexta Declaración advertirá de entrada que el EZLN la da a conocer “para explicar cómo vemos el mundo y nuestro país, para decir lo que pensamos hacer y cómo pensamos hacerlo y para invitar a otras personas a que caminen con nosotros en algo muy grande que se llama México”. Encontrará luego un primer apartado donde el EZLN expone cuándo, cómo, por qué, para qué y con quiénes nació. Luego, cómo, al contacto con el pueblo, hizo un lado el fuego y sacó la palabra hasta llegar, a través del diálogo, a la firma de los “Acuerdos de San Andrés” sobre el reconocimiento de los derechos y cultura indígenas. También, cómo los incumplió el Gobierno. De continuar su lectura se dará cuenta de la marcha “de los 1,111” a la Ciudad de México en 1997 y de la marcha por la dignidad indígena” en el 2001, que llegó al Congreso de la Unión para exigir, inútilmente debido a la oposición de los partidos políticos, el reconocimiento de los indígenas mexicanos.

 

            El segundo apartado, “De dónde estamos ahora”, comienza diciendo cómo el EZLN, una vez que la clase política “cerró la puerta a los pueblos indios”, decidió el cumplimiento unilateral de los Acuerdos de San Andrés y se puso a trabajar sólo y en silencio “desde mediando el 2001 hasta mediando el 2005”. Fue “así que nacieron las Juntas de Buen Gobierno” y se fortalecieron los municipios autónomos. Enseguida aduce que lo que se ha logrado “no es mucho, pero muy superior a lo que se tenía antes del inicio del alzamiento en enero de 1994”, porque “si usted mira uno de esos estudios que hacen los gobiernos, va a ver que las únicas comunidades indígenas que mejoraron sus condiciones de vida… fueron las que están en territorio zapatista”. Es así, prosigue el documento, que el EZLN ha resistido 12 años de guerra “y no nos han vencido”, hasta llegar a un punto “en que no podemos ir más allá y además es posible que perdamos todo lo que tenemos, si nos quedamos como estamos y no hacemos nada más para avanzar. O sea que llegó la hora de arriesgarse otra vez y… dar un nuevo paso adelante en la lucha indígena” que sólo será posible “si el indígena se junta con obreros, campesinos, estudiantes, maestros, empleados…”

 

            Entre tanto y a la par de La Otra Campaña, hambrientos de poder, los partidos políticos, descalificando a quien no sea ellos, llenando de pintas e inundando los espacios periodísticos, radiales y televisivos, haciendo como que escuchan al pueblo y sin pudor alguno prometiendo lo más y lo menos, inician sus recorridos. Quede para la siguiente, lector amigo, cómo mira el EZLN al mundo, a nuestro México y por qué invita a los indígenas, trabajadores del campo, trabajadores de la ciudad, estudiantes, mujeres, transexuales, jóvenes, sacerdotes, monjas, seglares y luchadores sociales a construir un “nosotros” y ventilar sus rebeldías.

 Francisco Martínez  

palenquepurhe@yahoo.com


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