Desde hace días, han estado mal informando a la sociedad Michoacana, de lo que acontece realmente en el municipio de Paracho, principalmente autoridades del Gobierno del Estado y autoridades electoral en Michoacán, entre otro, también los partidos políticos. Cada cual han venido vertiendo diferentes declaraciones de acuerdo a sus intereses, y eludido su responsabilidad en este asunto tan delicado, cuando en su momento no supieron dar atención, ni a las demandas  de los pueblos, ni direccionalidad a los procesos preelectorales.

 

Lo que algunos desconocen y otro quieren ignorar e encubrir, es tratar de impedir, que  llegue a saberse, que lo que en el fondo promueve la rebeldía de los hermanos indígenas, al decir “YA BASTA”, es la falta de respeto a su condición humana indígena. Desde los intereses exógenos cada actor ha creado su verdad, estableciendo la ilusión de la realidad mediante el discurso. El efecto de verdad es acotarlo a un “simple” problema electoral, cuando en esencia guarda el reclamo legitimo del Ejercicio de los Derechos de los Pueblos Indígenas.

 

El movimiento  indígena en este municipio siempre ha querido ser desvirtuado y aniquilado desde los gobiernos del PRI anteriores, calificándolo como municipio “problemático”, donde hay lideres radicales. Lo que ocurre en las comunidades indígenas de nuestro municipio (entre ellas Paracho, que originariamente también es indígena, aunque haya renegados como en muchas partes). Por una parte, es a partir del la selección interna de los precandidato del PRD a la diputación por el distrito norte de Uruapan y para la presidencia municipal de Paracho, proceso que fue manipulado y violentado por instancias y representantes del mismo partido, en sus diferentes etapas. Cuando era claro que el Municipio estaba reservado por el propio partido, para que las comunidades mediante sus usos y costumbres pudieran elegir a quienes los pudieran representar en la contienda constitucional.

 

Por otra parte se suma el desencanto y el sentimiento de las comunidades, ante la falta de cumplimiento de las políticas que en el Plan Estatal de Desarrollo de Michoacán se señalan en los capítulos:  “Estado de derecho y gobernabilidad democrática”, “Política social: reconstruir los tejidos sociales”, “Política educativa: los desafíos para la construcción del futuro”, “Política de salud para la construcción de una sociedad sana y digna”, “Medio ambiente y sustentabilidad”, “Desarrollo rural: recuperación productiva y nuevos equilibrios y potencialidades sociales”, “Regeneración de nuestros patrimonios forestales”, “Turismo: palanca de desarrollo y vía de integración social”, “Cultura para todas y todos”, “Planeación democrática y participativa” y “Comunicación social para la democracia”.

 

Compromisos de Gobierno, en los que, entre otros derechos fundamentales, a la letra dice:  “Tenemos la convicción de que, en los nuevos escenarios de la globalización, la unidad nacional debe reconstruirse en y desde lo plural y lo diverso, y no desde esquemas homogeneizantes y excluyentes. Y ello supone el reconocimiento a pueblos y comunidades indígenas como sujetos de derecho, y la definición de los mecanismos y ámbitos precisos en que puedan ejercer su autonomía, en el espíritu de lo que marcan el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo y los Acuerdos de San Andrés Larráinzar”.

 

“La definición del carácter pluricultural de nuestro estado deberá traducirse en una iniciativa de Ley que lleve al reconocimiento de derechos y sistemas normativos internos de esos pueblos y comunidades. Deberán buscarse para ellos, además, formas novedosas de representación política y de gestión comunitaria y municipal”.

 

“Es necesario que los pueblos indígenas accedan a la jurisdicción del estado en condiciones de equidad, tomando en cuenta sus sistemas normativos internos. Impulsaremos reformas a los ordenamientos civiles, penales y administrativos que permitan establecer procedimientos judiciales que, sobre la base de los principios de oralidad e inmediación procesal, otorguen celeridad y certeza a la solución de controversias”. (Pág. 25. Párrafos 2,3 y4)

 

 “El Gobierno del Estado fortalecerá la representación y la participación de los diversos conglomerados indígenas

(Pág. 26. Párrafo 3) 

 

 “Coordinar los esfuerzos institucionales y sociales para la elaboración de una Ley Indígena Estatal, que se ubique en el marco de reconocimiento de derechos establecidos en el Convenio 169 de la OIT y en los Acuerdos de San Andrés”. (Pág. 59. Párrafo 6)

 

 “formulación de otras normas, instrumentos institucionales y leyes que permitan que los indígenas michoacanos accedan a la jurisdicción del estado en condiciones de equidad, tomando en cuenta sus sistemas normativos internos. Participar también en la definición de las normas y formulaciones de ley que permitan la promoción de los derechos de propiedad intelectual de las comunidades sobre sus técnicas y sus artesanías”.

 

“Realización de campañas de concientización sobre derechos y cultura indígenas en diversos espacios y núcleos sociales, así como en las diferentes áreas del conjunto del aparato gubernamental, con el objeto de eliminar toda forma de discriminación y coadyuvar a la generación de consensos en torno al reconocimiento de sus derechos”.

 

“Coordinar, en coadyuvancia con otras dependencias del Gobierno Estatal, acciones económicas, culturales y sociales dirigidas a estos sectores de la población”.

 

“Crear las condiciones institucionales para que el Gobierno del Estado pueda ofrecer una asesoría jurídica adecuada y suficiente a aquellos núcleos, pueblos o comunidades indígenas que lo requieran”.

 

“Participar, en coordinación con la Secretaría de Planeación y Desarrollo Estatal, en la construcción de una nueva regionalización para las áreas indígenas, misma que deberá servir para cumplir objetivos de planeación que tome en cuenta las demarcaciones ecosistémicas de las regiones referidas, así como las formas organizativas y costumbres propias de los pueblos y comunidades”.

 

“Participar, en coadyuvancia con la Secretaría de Educación y la Secretaría de Desarrollo Social, en la puesta en marcha de la Universidad Indígena de Michoacán (UNIMICH)”.

 

Impulsar el reconocimiento de los derechos de los pueblos y comunidades indígenas de todo el país, en la perspectiva de construir una nueva Nación desde el principio de pluriculturalidad”.

(Pág. 60. Párrafos 2,3,4,5-7,8)

 

Esta situación de políticas de Gobierno y de partidos, por ultimo, sirvieron para que los pueblos pudieran darse cuente de manera clara cómo el poder seduce y coacciona, lo que prolonga su existencia. Como la seducción encubre todo el proceso de producción del poder y lo hace funcional, cohabita con el discurso y lo estructura en ideología partidista. La incertidumbre del proceso político electoral reciente, creo las condiciones para que las comunidades se replegaran bajo su propia identidad, logrando crear espacios de reflexión.

 

Fue ahí, en donde se dieron cuenta cabal, que los  partidos, así como las administraciones municipales y los gobiernos estatales emanados de estos, sólo los han estado utilizado,  como ellos los califican, capital política; mientras que la situación en todos los aspectos de vida de las comunidades se sigue agudizando, y apareciendo nuevos y diferentes problemas. Que los intereses de partidos, ajenos a ellos, estaba destruyendo los vínculos culturales,  provocando la perdida de cohesión social comunitaria y familiar. Empezaron a escucharse entonces, comentario al principio, de que se deberían de retomar los Acuerdos de san Andrés, los resolutivos que se dieron en el Tercer Congreso en Nurio, porque es la única garantía de los pueblos. Posteriormente se acordó, como respuesta a los oídos sordos las arbitrariedad  infligidas en contra de ellos, sobretodo para evitar más divisiones y confrontaciones internas, no se colocarían las casillas electorales.   

 

Considerando, que el derecho al voto, no obliga a emitirlo, sino más bien a saber usarlo con responsabilidad. Por eso el voto de castigo, el abstencionismo o actos como el de las comunidades de Municipio de Paracho son legítimos, es sin duda una manera de la sociedad de decir “ YA BASTA”, como respuesta a una ambición desmedida y descarada del poder, porque las alternancias no es más que el cambio de unos por los otros, la innovación de las formas es lo que los distingue no el ir a las cusas, ni a la sustancia.

 

Lo que ocurrió en el Municipio de Paracho no es un acto que atente o salga del marco constitucional, a un en la Iniciativa de reforma Constitucional sobre derechos Indígenas presentada por Fox, el 5 de diciembre del 2000, aprobada Posteriormente por el congreso de la Unión y finalmente publicada en el Diario Oficial de la federación para entrar en vigor el 15 de agosto del 2001. También encuentra sustento en el Plan Estatal de Desarrollo de Michoacán 2003-2008 cuyo objetivos centrales es construir un Estado de derecho y de derechos, delinear el presente y el futuro, recogiendo los anhelos de justicia , libertad, desarrollo y bienestar que han florecido en nuestras tierras desde tiempos inmemorables.

 

Es justo decir, que la gente reconoce el esfuerzo honesto de las políticas de gobierno del Señor Gobernador, su disposición para escuchar y atender a la gente, como también la sensibilidad de la Señora Mayra en el quehacer del SEDIF, cuyo esfuerzo es de admirar, en su política de asistencia social y de desarrollo social y humano, que llega hasta el último espacio del Estado, dando atención comunitaria y a cada integrante de las familias, de acuerdo a su individualidad, esto considerando las limitaciones jurídicas y sobretodo de presupuesto con que se manejan los programas.

 

La situación de vulnerabilidad, no sólo radica en la población focalizada, sino también en las  instancias de gobierno. Como en la Secretaria encargado de la política en el estado, quien entrevistado por un canal televisivo de Michoacán, con motivo de los 1510 años de la conquista española, y de resistencia y lucha, más que referirse a lo que significa el 12 de octubre, fecha luctuosa para los pueblos indígenas originarios en la cual se sustenta la sociedad Mexicana y de la situación real que viven, se dirigió con oportunismo a la sociedad Michoacana, diciendo que el Gobierno del Estado  está a la vanguardia en la atención a los pueblos indígenas.

 

O el  de la farsa mayor de desarrollo, que se encuentra en SEDESO con sus estadísticas alegres de comités comunitarios intrascendentes y por cierto abandonados. Mientras que en la SEPLADE no se le da continuidad a la metodología que se implementó en un inicio, que centraba la tomo de decisiones en la gente, el principio de democracia participativa a quedado en el comino y se ha centralizado la toma de decisiones. Entre otros está también el grupo de asesores que lo único que les caracteriza en su actitud arrogante y  despreciativa, quienes forman la primera línea de cerco hacia el Gobernador, pero más bien de cortina impidiéndole ver las realidades  del Estado.

 

Para concluir, volviendo al asunto que nos tiene, sólo queda decir que, nuevamente resurge del silencio la palabra verdadera y el paso retoma el largo camino por andar, hasta lograr el reconocimiento y ejercicio pleno de los derechos y Cultura de los Pueblos Indígenas, en un marco de nueva relación entre comunidades y Gobierno. Que lo que acontece en el municipio de Paracho, no es lo que los otros quieren hacer ver a la sociedad civil, es lo que las comunidades están construyendo y que en su momento propondrán a las instancias, para que juntos compartamos la responsabilidad del presente y el futuro que se acuerde.