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          DIARIO DIGITAL 8 de septiembre de 2005

          San Lorenzo Narheni, Meseta P'urhépecha. México..

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Para vergüenza de nuestros antepasados

 

Por: Francisco Martínez Gracián

       De los más de 30 años que llevo en la Meseta P´urhépecha, éste es uno de los más tristes. A este querido pueblo que la habita le debo todo. Las cuestas empinadas de sus volcanes, las barrancas de sus montañas, los paninos y valles, las lluvias torrenciales, los bosques -umbríos unos, otros desolados- me fueron mostrando poco a poco la enorme riqueza y potencialidad de sus recursos naturales. La circular horizontalidad de su vida comunitaria -legado de sus antepasados- ha sido un constante reclamo al culto de mi individualismo trasnochado. El gusto por el diálogo, la alegría por las cosas sencillas, la enhiesta valentía cuando se necesita, la tolerancia ubicua, el enorme placer por la fiesta, la economía de servicio, los cargos -evangelio de Dios hecho indígena- me mostraron una forma de llevar los días que en página alguna de mis libros había encontrado.

 

            Problemas siempre los ha tenido este gran pueblo. El choque brutal de la conquista hace 500 años. El dominio hispano. La pérdida de gran parte de su territorio. El ataque sistemático a su pindekua. La aculturación de su sistema educativo. La atomización de su lengua. El desmembramiento. El sablazo salinista a la posesión comunal de sus bosques y tierras. Su aparcelamiento. La invasión de los medios occidentales. El imparable golpeteo a su utopía histórica. El pisoteo gubernamental a su autonomía. Y sin embargo, en esa lucha desigual, la resistencia p´urhépecha ha sido un leitmotiv (1) sostenido ante propios y extraños. Con todo, no se puede negar que los golpes de fuera le han causado bajas y le han dejado muchos daños.

 

            Pero no tantos como los que internamente se está causando. De ahí mi tristeza. ¿Cómo defender de sí misma a la Meseta? Las luchas fraticidas, de ésas que, mandando al carajo los valores más preciados de su Xiranhua, han causado sólo este año muchos muertos en Ahuiran, Patamban, Cocucho y Urapicho, mancillan hasta lo más hondo su sentido de comunidad, contradicen totalmente su historia y herencia como pueblo, duelen hasta el fondo del corazón y simplemente no se justifican. Querida Meseta, ¿qué te pasa? En todo caso, los verdaderos enemigos, habría que buscarlos fuera. ¿A qué sumar a la injusticia que te rodea, tu maceración interna? Porque la fortaleza de tu raza radica en lo que la une y su debilidad en lo que la desune. Dispénsame la manera en que te hablo. Dispénsame si desvarío. Los tata k´ericha te dejaron los elementos suficientes para mantenerte como un pueblo digno, prudente, valiente, sabio. Eso y no las matanzas entre hermanos, es lo que debes legarle a cada hijo que te nazca, a cada familia que fundes, a cada comunidad que conformes. ¿O cada niñito o niñita con que Dios te bendice ha de nacer obligado a cargar las venganzas y revanchas de sus progenitores?

 

            Cuando se pierden el nudo y el rumbo comunitario, algo grave está sucediendo. De veras. Es entonces que hay que guardar silencio, hacer un alto y entablar el diálogo. Me cae que sí. Chingaos. ¿O la confusión actual, la ausencia de sabiduría, el desatino, el protagonismo individualista de algunos de tus jóvenes que se han atrevido a  montar antes de tiempo los puestos de autoridad te están resolviendo tus problemas? No. Es hora de que escuches y dejes actuar a tus tata k´ericha. Manda mucho la chingada -al menos por este rato- los intereses de los partidos políticos. Esos cabrones nomás te han desbrujulado. ¿O vamos a seguir cayendo en picada, sin saber otra cosa para tratar nuestros problemas que asesinarnos y darnos en la madre? Párale. ¿O crees que es demasiado tarde? Si así lo creyeras, te equivocas y entonces, entonces aunque  yo sólo sume 30 años en tus tierras y tú más de 500 años, dame permiso por favor de decirte algo. El tiempo a todos nos da una compañera: la experiencia. Acude a ella. 

 

Francisco Martínez  

palenquepurhe@yahoo.com

(1)   Motivo conductora  


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