S E C C I Ó N :   O P I N I O N E S  

          DIARIO DIGITAL 05 de febrero de 2006

          San Lorenzo Narheni, Meseta P'urhépecha. México..

I N I C I O D I R E C T O R I O V I S I T A S    A R C H I V O  

    BUSCADOR  

h
  Sección editorial
Nuestra palabra
En opinión de. . .

La entrevista
El reportaje
La crónica
Fotografía
Voz comunal
Noticiario
  Sección temática
Sueños y viajes
Nuestra cultura
Arte indígena
Justicia
Legislación
Municipios
Página del lector

            Medios

            Letras oficiales

            Escríbanos

            Publicidad

Hoy en la palabra de...

 

La otra Campaña (III)

 

Por Francisco Martínez Gracián

        A penas en sus albores, la gesta por la presidencia parece trazar ya una combadura de esfuerzo y deformación al tenor de una curva de Gaos: breve en su ascenso, dilatada en su cima, acusada en su caída. No es para menos. El sistema de partidos, flor de la democracia, tiene en su desempeño cupular, uno de sus bemoles. Miren que el sistema democrático, tomado por la sociedad occidental como una panacea, en su utopía suele irse de boca en promesas. Y mucho. Pero en los hechos, la mayoría de las veces, son las personas que, utilizándolo llegan al poder, quienes marcan le denigran o honran. Tanto a nivel internacional como a niveles nacionales y locales, los ejemplos, cual antípodas, contrastan: Bush, Chávez, Fox, Lula. A éstos, por ejemplo, con todo y sus asegunes, les une un mismo origen democrático, tanto como les desune su congruencia. Y el fruto de su gobierno. Aplíquese esto a los actuales aspirantes a Presidente de los mexicanos: cierto, navegan en un mismo sistema, pero se valen de remos sumamente diversos.

 

            No extrañe que entonces, pasado su caldo de promesas -aderezado con las diferentes especias que le inyectan para atraer a su mesa el sufragio de los votantes- en cuanto uno de ellos cocina el triunfo, cual sucede en la curva mencionada, su caldo se acede casi de inmediato. De ahí la decepción ciudadana y los abstencionismos. También los mil millones de pesos que terminarán costando al contribuyente las campañas de ese increíblemente oneroso sistema democrático mexicano. De ahí también su inefectividad, porque como el pueblo paga, el pueblo quiere que todo se le haga y dé sin que él ponga lo que en realidad le toca: ser parte corresponsable del acto de gobernar. ¿Cómo? Replanteando su estructura y funciones, haciendo que las leyes y el rumbo de éste respondan a las verdaderas aspiraciones del pueblo y haciendo que los programas de gobierno coadyuven al desarrollo de los más y no al enriquecimiento ilícito de unos cuantos. No es otra cosa lo que La Otra Campaña anda buscando.

 

            A diferencia de los candidatos, el Delegado Zero no busca el poder para sí. Tampoco recorre el país desparramando promesas. Su programa actual no esconde sorpresas: lo conocemos desde el mes sexto del año pasado. Me refiero al que en estas páginas hemos estado platicando. Al que dice en su sección quinta, porque en la lucha “lo que hemos aprendido es a aprender”, entonces no “se levanten en armas”. Como tampoco recomienda “que voten por un candidato” determinado, porque lo que anda buscando es  construir “un acuerdo con personas y organizaciones mero de izquierda” para edificar “un programa que tenga lo que queremos todos y un plan de cómo vamos a conseguir ese programa nacional de lucha”. El cómo lo presenta en su Sexta  Declaración de la Selva Lacandona. En ese apartado el EZLN mantiene su compromiso de cese al fuego ofensivo, de insistir en la vía de la lucha política para “seguir luchando por los pueblos indios de México” y “por todos los explotados y desposeídos” sirviendo a los más “sin intereses materiales”. Insiste además en hacer entre todos “una nueva Constitución que tome en cuenta las demandas del pueblo mexicano: techo, tierra, trabajo, alimento, educación, información, cultura, independencia, democracia, justicia, libertad y paz”. Para esto “irá -sin buscar posiciones, ventajas o puestos públicos- con todas las organizaciones y personas de izquierda que se sumen a esta Sexta Declaración de la Selva Lacandona”. Porque, siempre y que le inviten de manera expresa, estará en cada pueblo para “construir DESDE ABAJO Y POR ABAJO”.

 

            Y La Otra Campaña avanza. Pronto llegará a nuestro Estado. Hay ya quienes sin haber realizado trabajo de base quieren aprovecharla para figurar en las marquesinas. También quienes la quieren aprovechar para hacerse pasar como de izquierda, cuando en realidad no poseen más ideología que la de su propio ombligo. Por ahí se andan acercando quienes buscan  capitalizarla para apoyar sus organizaciones o su partido político. Es más, están ya listos algunos que quieren dañar este movimiento de concientización ciudadana. Puede que algo consigan. Pero la oportunidad de que un pueblo marginado, como es el indígena y lo es la mayoría de los mexicanos, se posicione, ahí viene. Eso sí, habrá que aguzar los sentidos. En ningún momento La Otra Campaña está pidiendo que no se participe en los comicios. Tampoco fomenta el abstencionismo. ¡Ojo avizor entonces! Porque esa toma de conciencia de los más, a la hora del sufragio puede inclinar la balanza.

 

                     ARTICULO ANTERIOR  La otra Campaña (I)

                                                                            La otra Campaña (II)

 

 

 Francisco Martínez  

palenquepurhe@yahoo.com


J

Xiranhua busca tu colaboración...

PULSE AQUÍ

ESTE ESPACIO ESTA RESERVADO PARA PROMOVER SU NEGOCIO

 

 

 Este sitio es la palabra virtual de Xiranhua Comunicación P'urhépecha.  Copyright © Derechos Reservados.
 Comunidad Indígena de San Lorenzo, Meseta P'urhépecha, Michoacán. México.
Contacte  a  Xiranhua