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“LA
OTRA CAMPAÑA”
EN MICHOACÁN
Por: Bertha Dimas Huacuz (*)
Nos permitimos tomar la palabra el
día de hoy para compartir con ustedes algunas ideas acerca
de lo que consideramos son las razones originales de
La Otra Campaña, y cómo éstas razones se complementan en estas
tierras, con las aspiraciones y luchas del zapatismo
indígena de Michoacán.
Este nuevo movimiento nacional, que se desencadena
con la proclamación de
La Sexta
Declaración de la Selva Lacandona, tiene muchos significados, de acuerdo con las realidades de cada
rincón de este mosaico de pobreza y marginación que se llama
México. En tanto
La Otra Campaña
se levanta como una lucha común, es nuestra obligación —como
adherentes y simpatizantes de este movimiento—, el continuar
teniendo cada día más claro cuales son los compromisos y las
tareas permanentes de estas reuniones solidarias por lo que
corresponde a los problemas y realidades de nuestro estado.
Es por eso que hemos expresado anteriormente que
La Otra Campaña
es una iniciativa que comenzó ya en nuestras tierras, y que
se debe mantener cada día más viva y decidida. Y que, por lo
tanto, uno de los objetivos de estas reuniones es el de
discutir nuestras agendas de lucha y lograr una organización
permanente; y no solo para alcanzar los acuerdos sobre el
itinerario y los lugares donde habrán de celebrarse los
encuentros con la comitiva zapatista.
PREPARATIVOS
La reunión del día de hoy debe ser decisiva para
definir que es lo que queremos y esperamos de la visita de
la caravana del Delegado Zero, quién, de acuerdo con
las notas periodísticas del día de ayer (La
Jornada Nacional, 24 de febrero de 2006), pide que no se les
cargue de más el trabajo con reuniones y más reuniones
durante la gira por el resto del país. El Delegado Zero:
solicita: (i) que se haga más liviana la agenda de
trabajo y reuniones; y que se calcule bien el tiempo que se
requiere para trasladarse de un lado a otro; (ii) que
se dejen libres los días de entrada y salida al estado para
descanso y traslados (aunque en el primero se puede
programar un acto de bienvenida); y (iii) que se
realicen reuniones plenarias de expresión de las ideas, y
que se eliminen las reuniones bilaterales.
http://www.jornada.unam.mx/2006/02/24/021n1pol.php
Por lo tanto, seleccionemos con responsabilidad los
sitios donde se llevarán a cabo los encuentros principales y
de discusión con nuestros visitantes. Esto se debe
determinar de modo que se garantice la seguridad y descanso
de los integrantes de la caravana, a la vez que permitir que
cuando menos una reunión importante y fructífera se realice
dentro de una comunidad específica en cada uno de los cuatro
pueblos indígenas de nuestro estado. Esto por lo que
corresponde a la logística y la seguridad.
HACIA UN PROGRAMA PERMANENTE DE ACCIÓN
Por otra parte, tengamos siempre presentes en
nuestras discusiones las limitadas condiciones de
gobernabilidad en Michoacán; y por lo tanto las quejas que
escuchamos acerca de los limitados resultados de las
administraciones gubernamentales “indigenistas”, tanto
federal como estatal, en la reducción de las condiciones de
pobreza, marginación y vulnerabilidad económica y social de
las comunidades rurales e indígenas.
Consideremos también como urgente la necesidad de
conformar un Consejo Independiente de Autoridades
Comunales, auténticamente representativo de los pueblos
indios a nivel subregional, en respuesta a la mediatización
y control gubernamental que se ejerce sobre grupos y
organizaciones políticas. Y que se debe pugnar por la
elaboración de una Nueva Constitución integral y
completa a nivel nacional, antes que continuar el juego del
Ejecutivo Estatal sobre el tema de la reforma en materia de
derechos y cultura indígenas.
Pero no olvidemos, por sobre todas las cosas, la
exigencia de afirmar nuestra coherencia de pensamiento y
acción —y de continuidad de trabajo, antes, durante y
después de la visita del Delegado Zero y su comitiva—
situación que es imprescindible de parte de los adherentes
honestos y sinceros a
La Otra campaña,
quienes deberán jugar un papel verdadero y permanente como
nuevos líderes sociales.
Esta coherencia debemos anteponerla y manifestarla
con nuestros actos. Esta actitud de rectitud es en
contraposición a los que pretendan que se pueden asumir al
mismo tiempo funciones ya sea de dirigentes de partidos
políticos o de funcionarios gubernamentales; o que intenten
incrustarse en “la coordinadora zapatista” para servir de
“enlaces” o “asesores” de posibles “encuentros” (absurdos e
inaceptables) de la comitiva Zapatista con candidatos a
senadores y diputados, o con representantes directos del
Ejecutivo o del Legislativo estatal.
Mantengamos en alto y con firmeza las banderas de
este nuevo movimiento zapatista indígena en Michoacán, que
se manifiesta necesario e ineludible para la defensa y
recuperación de nuestros territorios; y que será decisivo
para el cabal ejercicio de nuestros derechos colectivos como
pueblos. Este movimiento es por la construcción de una
Comunidad de Comunidades…Es por la autonomía y la
autodeterminación.
Es una lucha diferente. Renovada…
¡Jimbanerani uinhápikua…!
Es por la dignidad que merecen desde siempre “las
gentes humildes y sencillas de nuestro pueblo”… Muchas
gracias.
(*) Intervención durante la reunión de la Coordinadora
Estatal de “La Otra Campaña” relativa a la visita del
Delegado Zero y comitiva de La Sexta Declaración a
Michoacán, celebrada en la comunidad de Tingambato, el
sábado 25 de febrero de 2006.
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