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Mens@je
y
Bienvenida
al
Delegado
Zero
PARA:
El Delegado Zero y la Comisión Sexta del EZLN
CC:
Adherentes y simpatizantes de La Sexta Declaración y
La Otra Campaña;
Autoridades de las comunidades rurales e indígenas de
Michoacán;
Ciudadanos en general
DE:
Bertha Dimas Huacuz, Comunera de Santa Fe de la Laguna,
Michoacán
FECHA:
Sábado
1º de abril de 2006
ASUNTO:
Mensaje de bienvenida; antecedentes sobre la situación
actual de Michoacán, y elementos para una agenda permanente
de acción hacia la autonomía y la reconstrucción de los
pueblos indígenas
(*)
anúe
jé sési juchári irétecharhu; ka jué iámenduecha májku
kúntani jimbáni erándekua.
Distinguidos Delegado Zero y miembros de la
Comisión Sexta del Ejercito Zapatista de Liberación
Nacional (EZLN), sea bienvenida su presencia en tierras
michoacanas, y con ustedes la oportunidad de discutir nuevas
estrategias para la recuperación de la soberanía nacional,
el desarrollo con justicia en el país y el bienestar de los
pueblos y comunidades indígenas de este México nuestro,
extenso mosaico de pobreza, tristeza y abandono.
I.
LAKANDONAERI
UÁKUNTANSKUECHA
–
Ecos
de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona en
Michoacán
Si bien
la “columna vertebral” de La Otra Campaña la
constituyen los habitantes del “último rincón” de este país,
que se llama “pueblos indios”, es particularmente
importante, en
este año de onerosas campañas y profusas promesas,
que
seamos los propios indígenas quienes trasmitamos las quejas,
demandas y aspiraciones de “la gente humilde y sencilla de
nuestras comunidades”. Así mismo, es importante que se
expresen la diversidad de nuestras perspectivas para
continuar construyendo (efectivamente y sin componendas,
desde abajo y a la izquierda) la organización de
organizaciones y la comunidad de comunidades que necesitamos
y todo lo que aún falta.
La
Otra Campaña es ante todo una oportunidad de reflexión y
de aprendizaje recíproco con ustedes, nuestros visitantes,
sobre la vastedad de carencias y pendientes de bienestar a
los que se enfrentan los habitantes de las comunidades
rurales e indígenas de México y Michoacán.
Con esta
idea, hemos acompañado con gran interés el itinerario
recorrido hasta la fecha, por medio de los ilustrativos
reportajes de Hermann Bellinhausen en La Jornada, los
cuales transmiten las diferencias y similitudes de problemas
que nos afectan, incluyendo la explotación y el despojo de
los recursos naturales de nuestros territorios, y las
deficiencias e inconsistencias de las políticas de
desarrollo indigenista que se nos imponen, invariablemente,
por las entidades gubernamentales federal, estatal y
municipal. Esto sucede igual tanto en otras partes de la
república como aquí, en la tierra de los insurgentes
originarios, Hidalgo y Morelos.
Es
intención que sirvan estas notas para poner en perspectiva
la realidad de Michoacán, con respecto del lento, desigual y
errático ritmo de su desarrollo (uno de los más bajos del
país, en función de los índices sociales, económicos,
educativos y de salud).
Enhorabuena por su visita generosa, su recorrido solidario y
su mensaje fraterno; y que se tenga el éxito esperado en la
discusión de las nuevas y necesarias ideas; esperando que
sean éstas las que conduzcan firmemente al razonamiento y a
la organización. Deseamos, además, que se definan los pasos
necesarios para el establecimiento de nuestros municipios
autónomos, para la conformación de nuestros “caracoles”; y
que se consigan los consensos regionales hacia la creación
de una nueva Constitución nacional que considere nuestros
derechos fundamentales en su totalidad.
Este es nuestro entendimiento de “una causa justa, noble y
desinteresada”.
Esta es
también nuestra simple y verdadera palabra.
II.
IRETECHERI
KA
K’UIRHÍPUERI…
–
Notas Sobre la Situación Actual, Estatal y de Nuestras
Comunidades
Desde hace más de sesenta años se habla en estas
tierras del lago de Pátzcuaro, de los indígenas y de sus
problemas, y se escuchan las promesas de soluciones por
parte de políticos, entre los que figuran gobernantes
estatales y nacionales. El Primer Congreso Indigenista
Interamericano se celebro en esta ciudad en 1940, y de aquí
partió la creación del Instituto Indigenista Interamericano,
y años más tarde la fundación del Instituto Nacional
Indigenista (INI) (1948).
Cartografía de la Desesperanza
Es así, que el “Sur”
del México profundo, el mezzogiorno de nuestro mapa
de la pobreza y la marginación, empieza más al norte de
Chiapas, Oaxaca y Guerrero, y comprende vasta zonas urbanas,
rurales e indígenas por todos los rincones de la entidad.
Esta condición engloba, igualmente, las nuevas regiones
de refugio, que no son más que los confines inciertos de
una dolorosa geografía económica de expulsión, penuria y
desaliento; son las comarcas, más allá de la frontera, hasta
donde peregrinan a escondidas, en la busca del pan de cada
día, los asolados migrantes, indígenas y campesinos de
Michoacán.
Mismo
Pacto, Indigenismo de Siempre
Privilegios de Injusticia y Deslealtad
Agreguemos que en Michoacán se privilegian, anualmente, los
contratos comerciales en el tianguis turístico de Acapulco
(basta ver las notas periodísticas de los últimos días) y no
se favorecen de manera completa e integral las acciones
productivas del campo y las transacciones directas de las
comunidades rurales en el contexto del necesario
fortalecimiento de las economías regionales.
Además, mientras se agudiza la desnutrición infantil y se
acrecienta la inseguridad alimentaria, a pesar de la
definitiva vocación forestal y agrícola de determinadas
zonas de la entidad, se apoya y fomenta en su lugar,
únicamente, la visión mágica y turística de la gastronomía
regional. Igualmente, se favorecen más los compromisos
empresariales y arreglos políticos cupulares, comenzando con
el Pacto de Chapultepec, en vez del ejercicio y puesta en
práctica de los preceptos de los Acuerdos de San Andrés.
Al mismo tiempo, se aceptan los recursos, nada
desinteresados, de la cooperación española para el
desarrollo (Comunidad Valenciana), quienes aportando fondos
minúsculos consiguen amplios espacios de influencia,
cabildeo interno y ventajas comerciales para sus operadoras
turísticas y otras empresas, en una nueva fase de conquista
y colonialismo extranjero. Este asunto debería ser
fiscalizado por el Legislativo local de una manera clara,
pública y verificable.
Finalmente, este gobierno privilegia el
desarrollo de los grandes centros comerciales (el asunto de
Walt-Mart no se ha descartado), a la vez que el
despojo de tierras para la expansión sistemática de huertas
de aguacate, la construcción de campos ecuestres y de golf.
¿Pero, no era de esperarse que se apoyaran, en lugar, los
campos de cultivo de la pequeña agricultura social y
familiar, y que se expandieran los recursos requeridos en
los diversos campos de batalla contra la marginación y la
pobreza? En
lugar de resolver las necesidades más urgentes de salud y
acceso al agua limpia y la sanidad medioambiental de las
comunidades indígenas p‘urhépecha de “Todos los Santos”, se
facilita la construcción de infraestructura en beneficio de
la expansión inmobiliaria urbana del conglomerado denominado
Tres Marías.
La Contrarreforma
Indígena
en Michoacán
La propuesta de reforma constitucional en materia de
derechos y cultura indígenas, promovida por el Ejecutivo
estatal y presentada por el grupo parlamentario del Partido
de la Revolución Democrática (PRD) ante la Legislatura
anterior (fines de 2004, principios de 2005) se trataba de
una copia fiel y sumisa –en espíritu, forma y contenido– de
la contrarreformada Constitución General de la República.
Era, por lo tanto, igual de intrascendente, pues en ningún
lado se enfocaba a los temas cruciales para nuestra libre
determinación y autonomía, para así garantizar el carácter
colectivo, del acceso y de tenencia, de las tierras y
territorios comunales.
Más aún, estaba desconectada, al igual que sus promotores,
de la realidad estatal y nacional. Carecía, por todos los
ángulos, de visión de Estado, a la vez que de sentido común
y visión comunal; pero sin empacho se nos quiso imponer al
último momento, argumentando, en base a la narración amañada
de la fábula del Zorro y el Pato, “que si no se aprovechaba
la oportunidad, nos íbamos a quedar sin nada”.
Sin embargo, la Casa de Gobierno y el Palacio Legislativo
insisten todavía en presentar una nueva propuesta de
contrarreforma constitucional para Michoacán en esta
materia. Nada han aprendido. Y
aunque
parezca anecdótico, el Legislativo estatal pretende
instaurar el “Día de la Dignidad de los Pueblos” (?), y
rendirle un homenaje a Tanganxoan II, como si con
ello se resolvieran nuestros problemas.
Es aquí
que cabe mencionar el asunto no menos importante de nuestros
hermanos pescadores de la Isla de Janítzio, dos de los
cuales continúan en su condición de perseguidos por la
justicia después de muchos años, por una supuesta violación
de la veda de pesca en el lago de Pátzcuaro. Queda, por lo
tanto, como pendiente urgente, la suspensión de sus órdenes
de aprehensión. Esto es un claro ejemplo de la imperiosa
necesidad de consolidación de la gobernabilidad comunal para
la gestión directa de los recursos naturales.
III.
JAUÁTANTANI
K’UMÁNCHIKUA
–
Perspectivas y Acciones para la Reconstrucción de Nuestros
Pueblos
Aritmética Organizacional
Es el
tiempo de sumar y multiplicar. Nunca de restar y dividir.
Pero esto en el contexto de nuestros trabajos
organizacionales permanentes, no de manera restringida para
el asunto de las elecciones venideras. Sobre este último
punto de preocupación en algunos segmentos de la población,
referente a la posición de La Otra Campaña, nos
atrevemos a manifestar lo siguiente, de manera personal, y
por lo que toca al estado de Michoacán.
Además
de analizar las inconsistencias de gestión gubernamental del
partido en el poder a nivel estatal, por todos conocidas, es
esencial que se revise el récord de votación de los
legisladores federales y estatales de cada uno de nuestros
distritos. Ejemplos de errática respuesta y de falta de
representatividad con respecto de nuestros intereses como
pueblos y comunidades indígenas, se encuentran tanto en la
Ley Monsanto como en la recientemente votada Ley
Televisa, y no solamente en la contrarreforma indígena,
aprobada con el voto sumado del ahora gobernador de la
entidad.
El
mayúsculo error histórico del titular del Ejecutivo en este
asunto, habrá de ser corregido con la organización autentica
y consolidada de los pueblos, y con la promulgación
consecuente de una nueva Constitución, no con actos de
contrición. Las declaraciones públicas se las lleva el
viento. Los hechos son los que cuentan.
Discutamos estos puntos en Nurío, Morelia o Zirahuén. Pero
adelantemos, firmemente que a nadie le quitamos el voto,
pues no nos representan. Así que
ni voto útil, ni voto obligado. No nos sentimos
identificados con los partidos políticos que propician la
división y la autopromoción de nuevos cacicazgos políticos
al interior de la vida comunal.
Pero, por sobre todas las cosas, es necesario afirmar
nuestra coherencia de pensamiento y acción —y de
continuidad de trabajo, durante y después de la visita del
Delegado Zero y su comitiva. Esta situación es
imprescindible de parte de los adherentes honestos y
sinceros a La Otra campaña, quienes deberán jugar, en
conjunto solidario, un papel verdadero y permanente en la
conformación de nuevos sujetos sociales. Esta coherencia
debemos anteponerla y manifestarla con nuestros actos; con
la palabra, pensamiento y acción. Así que una ventaja clara
y definitiva de los diversos encuentros de los próximos
días, es el establecimiento de una organización nueva,
emergente y comprometida, dispuesta a continuar los trabajos
a partir de ahora y de forma permanente.
Témbini Úkuecha:
Diez Tareas
por la Autonomía y el Bienestar de los Pueblos Indígenas
A partir de la visita de la caravana zapatista,
continuaremos pugnando por conseguir que se vuelvan realidad
las siguientes condiciones:
1.
Un nuevo Pacto Social Estado-pueblos indios, que
garantice la construcción de una nueva nación
pluricultural y multilingüe. Una nación
de naciones;
9.
Organización de una Alianza Permanente de
organizaciones sociales, incluyendo aquellas de
profesionistas, estudiantes, artistas, comunicadores, en
conjunto con las autoridades de los pueblos y comunidades
indígenas. Esto según lo demandan nuestras realidades
regionales, y como suma y resultado de este esfuerzo
colectivo de organización impulsado bajo La Otra Campaña;
y
10.
Gestión autónoma de los aspectos culturales, científicos,
de creación y comunicación. Esta acción
final es con la intención de preservar la sabiduría de
nuestros hombres y mujeres mayores, de enriquecer nuestro
patrimonio cultural (físico, material, tangible e
intangible), a fin de facilitar el surgimiento de un nuevo
arte comunal y popular, gráfico, digital, y en todos los
aspectos, manteniendo la propiedad intelectual en el ámbito
interno de los pueblos y comunidades indígenas.
IV.
JIMBÁNERHANI
UINHÁPIKUA
–
Zapatismo Indígena: Nuevas y Permanentes Razones y
Aspiraciones
La Otra
Campaña
es ante todo una manera diferente de ver y entender las
cosas, máteru jásï erátsekua. En oposición a
las campañas electorales y a la manipulación de los partidos
políticos, es a la vez un llamado –con el tañido de nuestras
propias campanas locales y regionales– a la autonomía de
espacio, territorio, pensamiento y acción.
La Otra Campaña
es resultado del trabajo de todos aquellos que nos han
precedido, en espacio y tiempo, sin hacer nunca a un lado
sus principios; es consecuencia de las luchas actuales de
nuestras gentes valerosas, y de los innumerables “muertos
incómodos” de aquí y de muchas otras partes.
Es por la construcción de una comunidad de comunidades, y en
defensa de los derechos territoriales, comunales y humanos
de sus habitantes. Es para recuperar el paisaje original del
lago de Pátzcuaro, y para devolverle el sentido comunal a la
Noche de Muertos, secuestrada por los que controlan el
gobierno de Michoacán. Es de apoyo a la biodiversidad;
también a la diversidad cultural de los Mazahua, Nahua,
Otomí y P’urépecha, y de los demás pueblos indígenas de
nuestro país.
La Otra Campaña
es para acabar con el México de los milagros, de las
especulaciones y de las promesas incumplidas; para erradicar
de una vez por todas la manipulación, la vigilancia y el
control de las voces ciudadanas. Es contra la caridad y el
filantropismo gubernamental, y en oposición a la
santificación del neoindigenismo, nueva política
asistencialista de Estado.
Es para desterrar de Michoacán la arrogancia de los anuncios
espectaculares y las lonas publicitarias de mercadotecnia
gubernamental. Todas ellas constituyen una afrenta
insensible ante la pobreza de miles de familias del campo y
de la ciudad, además de un insulto al buen juicio de la
ciudadanía.
La Otra Campaña
es una iniciativa de nuevas prácticas políticas sin trucos
ni efectos especiales; de reflexión, en la busca de las
respuestas que se merecen los reclamos de nuestros jóvenes y
las quejas de la gente humilde de nuestros pueblos.
La Otra Campaña
es para darle forma y contenido al zapatismo indígena del
siglo XXI, el de la recuperación definitiva de nuestros
bosques, cuencas, lagos y territorios.
Es para hablar en plural y en nuestra lengua, con prosa viva
y nunca de ficción. Para enlazarnos con el futuro; para el
florecimiento de la sabiduría comunal y compartida.
Para caminar serenamente, sin angustia, por las calles y
veredas de nuestros barrios y comunidades.
La Otra Campaña
es para que nuestros hijos se atrevan a conocer de cerca el
horizonte. Para que sean ellos los autores de su propio
futuro. Sin mitologías. Para construir una nueva, emancipada
y justa nación.
Invocación
¡Májku xanhárani juchári uinhápikua jimbó!
_______
(*) Texto del mensaje electrónico enviado al
Delegado Zero, y en el que se basa la alocución de
Bertha Dimas Huacuz, durante la asamblea comunal celebrada
en Nurío, Michoacán, el 2 de abril de 2006, en el contexto
de La Otra Campaña. Texto publicado en La Jornada
Michoacán el 2 y 3 de abril de 2006. La autora es
médica, especialista en salud pública y comunera de Santa Fe
de la Laguna. Recibió el Premio Nacional de Periodismo José
Pagés Llergo 2004 y 2005.
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