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Un
p´urhépecha en la ONU
Por Francisco Martínez Gracián
El
hábito no hace al monje. Tampoco el título al profesionista. Sobre
todo ahora que tanto las telas para hacer un traje como los medios
para conseguir un título se hallan a la vuelta de la esquina.
Prácticamente al alcance de cualquiera que quiera vestir su persona
como se viste la mujer para un domingo. Me refiero, que quede claro,
no a esos trajes que sólo se consiguen a través de años y de una
probada consagración personal, ni a esos títulos completamente
respaldados tras haber cubierto con honores el programa de estudios
que exige una carrera en una buena Universidad. Me refiero, por
ejemplo, a la pululación de hábitos y títulos como los que ofertan
universidades “patito”. Trajes que de pronto se usan para cubrir las
personales carencias de quien ha trampeado la vida, títulos que se
negocian con pagar mensualidades y llenar unas pruebas. Trajes y
títulos que a la primera se rompen cuando se trata de solucionar
problemas de de veras.
Más allá de esas clases de títulos y trajes, fraudulentos unos y los
otros sólo para algunos privilegiados, existen los que se ponen y se
conquistan cuando una persona se arrima la cordura, la sabiduría y
la congruencia que sólo otorgar puede esa Universidad de Todos, como
lo es la Universidad de la Vida. Lo que no es común. Tampoco fácil.
Y sin embargo, por acá en la Meseta me ha cabido en suerte
encontrarme a algunos p´urhépecha que han logrado trascender y hacer
valer sus propuestas, así no hayan tenido la oportunidad de vestir
trajes de etiqueta de ésos que deslumbran a la sociedad occidental,
ni cursar estudios en ninguna Universidad. Porque al fin y al cabo
la prueba que se le ha de exigir a todo hombre que se precie de
sabio, es que, aportando algo nuevo, su tesis se pruebe. Y, si de
pasarla con honores se trata, que su aporte sea útil.
Hace más de 10 años, un aún joven p´urhépecha, sin otro traje que su
traje cultural y sin más estudios que su inteligencia, al topar una
y otra vez con que los pueblos indios de México aún no podrían
asegurar su autonomía territorial y política ya que las garras de
la sociedad nacional y de su Estado les ganaban en fuerza, propuso
hacer realidad su autonomía edificando y asegurando su territorio
digital. En eso prácticamente se adelantó a su tiempo. Fundo
entonces y como un primer paso,
Xiranhua,
medio impreso de comunicación en tamaño tabloide y frecuencia
mensual. Pasando los años, convirtió ese periódico en página web:
www.xiranhua.com.mx
y luego le sumó una radio digital:
www.purepechas.org
Medios de
comunicación amplia y mundialmente visitados. También premiados.
Haciendo realidad ipso facto la autonomía digital del pueblo
p´urhépecha.
Ahora este hombre está llevando a escala mundial su propuesta. De
hecho se halla en la ONU como parte fundadora de la CITCA o
Comisión Indígena en Tecnologías de Información y Comunicación. Por
cierto este 23 de mayo, allá en Nueva York, dentro de
las reuniones del Foro Permanente sobre Asuntos Indígenas de las
Naciones Unidas fue puesta
en marcha. Sus objetivos estriban en reunir a los
pueblos indígenas con la industria y agencias relevantes en orden a
promover y apoyar el uso de TIC’s para afianzar su desarrollo
legal, político, social, educativo, cultural, espiritual y
económico. Particularmente,
establecer los
medios apropiados de comunicaciones entre las comunidades indígenas
de Latinoamérica y el Caribe; proveer oportunidades de aprendizaje a
jóvenes indígenas para facilitar su papel activo en los TICs;
mejorar las tasas de alfabetización; afianzar la toma de conciencia
sobre el idioma y la cultura; facilitar el establecimiento de
telecentros; promover la creación de estaciones radiales en el
Internet y proveer apoyo para las estaciones radiales existentes de
organizaciones indígenas; desarrollar estrategias para usar los
TICs en el desarrollo de la economía y ayudar a las comunidades
a adquirir los recursos para que tengan acceso a las tecnologías de
la comunicación.
Esta Comisión tiene su base en Ottawa, Canadá y está encabezada por
Tony Belcourt, Presidente de la Nación Métis de Ontario y Ministro
para Asuntos Internacionales del Consejo Nacional de los Métis. La
Vice-Presidente es Jayariyú Farías Montiel, Directora del Periódico
Wayuunaiki de Venezuela. El Secretario-Tesorero es Pedro
Victoriano Cruz, Director de Xiranhua Comunicaciones de
México. Lo que me lleva a hacer este reconocimiento a un p´urhépecha
que sin títulos universitarios, ni de ésos de veras, ni de ésos de
las universidades “patito” ha conseguido sin muchos ruidos lo que
muchos ni en sus tesinas imaginaron. De jaez como ése, no cabe duda,
es la Universidad de la Vida. Por cierto, cualquier información
sobre prioridades, objetivos y estructura de la organización, se
encuentra en la página web de la Comisión:
www.iccta-citca.org . ¡Felicidades, juchiti k´umba, juchiti
p´amxpiti tata Petú!
Francisco Martínez
Comentarios:
palenquepurhe@yahoo.com.mx
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