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Seis décadas de
pirekuas
* De la música uno no viene esperar
manutención o riquezas. Viene nada más el puro gusto y
bastante alegría”, dice el galardonado con la Presea José
Tocaven Lavín, al Merito Musical, que en dias pasados le
entrogó el periodico estatal La Voz de Michoacán.
* La pirekua ‘Lindo México’, fue
utilizada por Hollywood para musicalizar la película ‘My
Family’; otra parte de su obra esta resguardada en una
biblioteca de Washington.
Uruapan, Mich.- El nombre de Tata
Juan Victoriano quizá pase desapercibido en la presente
generación, más no sus obras musicales que han cautivado a
propios y extraños con la belleza del alma que refleja en
sus pirekuas. Nacido en la comunidad purépecha de San
Lorenzo de esta municipalidad, recibirá la Presea “José
Tocavén Lavín”, al Merito Musical, galardón que hace entrega
año con año La Voz de Michoacán a los hacedores de historia.
"A la edad de 9 años una rara enfermedad me tiro a la cama
por varios meses, y tenía que estar encerrado en una troje
sin que pudiera sentir ni siquiera una breve caricia del
viento, mi papá me regalo un instrumento: el violín hecho en
Ahuiran, para que me entretuviera. Yo no sabía nada de
música, pero entonces la agarré e inicie a buscarle los
sonidos así nomás, rememora Tata Juan Victoriano, autor de
centenares de pirekuas, abajeños y sones que hoy son del
repertorio tradicional purépecha.
“Cuando me repuse de la enfermedad, ingrese a la escuela,
pero solo iba a algunas veces por semana tenía que acompañar
a mi padre a labrar la tierra, su trabajo era duro, eran
varias docenas de hectáreas que tenía que preparar la
tierra, luego sembrar y finalmente cosechar el maíz y
fríjol, eso era de todos los años. Ya eran tiempos finales
de los “Cristeros” en al pueblo llegó un maestro de música,
Evaristo Corales. Su familia era de Corupo. Con él aprendí a
leer y a solfear las notas. Luego aprendí a escribir las
partituras de mis composiciones. Lo que no supe fue hacer
libros de música para vender o para llevar por las
ciudades”, cuenta Tata Juan.
A la edad de los 16 años, Tata Juan Victoriano inicio a
labrar su oficio de compositor; con la pieza musical
“Toronjil morado”da cuenta de la sabia poética que lleva en
su ser, trasmite los sentires de la naturaleza y la vida, de
ello podemos darnos cuenta si escuchamos “Male Rosita”,
“Lindo México”, “Sebastianita”, “Hortencia Tsitsiki”,”Esos
Ojitos”, “Ay Qué Dalia Tsitsiki”, Jucheti Crusita,
Francisquita, le canta al amor y al desamor, a la vida y a
la muerte.
Vivir la vida con ella…
Tata Juan dice: en este breve tiempo que he vivido hasta
hoy, (78 años), la vida aprendió de mí y yo aprendí de ella,
nos conocimos, nos bebimos y nos acoplamos, por eso puedo
hablar de ella, incluso recomendarla: La vida se debe de
vivir con en ella, hay que amarla siempre, quererla en las
buenas y en las malas, cantarle su sabiduría y su estupidez,
regañarla de sus andares y halagarla de sus caminos andados,
odiarla con amor, beberla a sorbos, acariciarla de su
cuerpo, pero no dejarla nunca sola, para que ella viva en
uno, hasta que el día ultimo.
“Los años que trabaje en el campo, nunca renegué de
las duras jornadas diarias; con él aprendí a usar mis vista,
mi tacto, mi olfato y mi oído, así pude distinguir, lo sabio
y lo necio. Así empezó mi sencilla vida de vivir la vida;
para mi el sol no e un simple sol, es un amigo que ama a
todos por igual, pero cuando se enoja hay que tener cuidado.
"El viento, es muy juguetón, muchas veces mire que envuelto
en un remolino perseguía a mi hermana Juana, cuando junto
con mi madre nos llevaban de comer, el remolino la abrazaba
y la dejaba llena de polvo, ella se enojaba, pero nada podía
hacer, porque el viento es el viento, nada mas.
"Las flores, sí las flores las mas hermosas de la creación,
son perfectas, y más las que se dan en lo natural, pero
también son la ruina del hombre cuando no sabe distinguir su
envenenador aroma. Las aves, sí esos pájaros que me
enseñaron a silbar mis primeras composiciones musicales,
así, aprendí que la vida tiene cuantiosos tonos y ritmos. La
tristeza tiene su tono, la alegría tiene su ritmo, ambas son
música; la sabiduría tiene su tono, la estupidez su ritmo,
ambas son canto”.
Aplausos y desentonos…
Todavía me faltaba mucho por conocer los tonos y
ritmos de la música, pero tuve que integrarme a una orquesta
de la comunidad, junto a los aplausos entendí que la vida es
idéntica a la música. El estar vivo es la melodía, los tonos
y ritmos son las alegrías, las tristezas, los conocimientos
y las estupideces. Hay que saber armonizar y mezclar para
conquistar de cómo vivir la vida, con naturalidad y en forma
sencilla así como la música y el canto, sencillos pero
difíciles a la vez, dice.
Con la orquesta recorrimos muchos pueblos,
contentamos muchas fiestas, nuestros ritmos hicieron danzar
las tristezas y alegrías de muchas personas y comunidades de
la Meseta, Cañada y el Lacustre, hizo olvidar por un momento
las consecuencias y efectos de, negativos, las “conquistas”
de los turhixes (hombre blanco de alma negra) que aun no
acaban.
Un día conocí a Dominga, mi mujer y mi compañera desde ese
entonces. En ese tiempo empezó a crecer la familia, primero
llegó Cecilia, luego Sebastiana, después Lucas, Virginia,
Concepción y finalmente Pedro, explicó que su mejor obra ha
sido su familia, “sólo compongo para alejar las tristezas y
alegrar la vida, los aplausos me dan ganas de seguir
componiendo”.
“Por mis andares en la música, inicio el desentono con mi
familia, pues para ese entonces el alcohol ya me acompañaba,
mi cuerpo exigía más, yo tenia que beber. Cometí el error
de hacer lo que hoy muchas personas hacen cuando tienen
problemas: refugiarse en el alcohol, pero primero lo bebí
por puro gusto, para estar alegre, lo malo es que después ya
no podía controlar las cantidades y eso me trajo muchos
problemas”.
Tata Juan fundó muchos grupos de música de grupos, la ultima
la integró con sus nietos, hace dos años, el grupo se
disolvió algunos de ellos se fueron a Estados Unidos a
ganarse la vida, fenómeno generalizado entre los jóvenes de
la región. Y es que, según su experiencia, con la música no
viene esperar manutención o riquezas; viene nada más el puro
gusto y bastante alegría.
De Michoacán a Nueva York…
En el año de 1965 la etnomusicóloga norteamericana
Henrrietta Yurchenco viajo hasta esta pequeña localidad para
grabar material del prolífico compositor de canciones de
amor. Recopilación que hoy forma parte del acervo cultural
de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y que
recientemente la Coordinación Nacional para el Desarrollo de
los Pueblos Indígenas (CDI) ha recuperado una copia. Entre
las grabaciones registradas, Yurchenco seleccionó los temas
mencionados de Victoriano, los cuales se incluyeron
originalmente en un LP publicado en 1966 por la firma
discográfica neoyorquina y que acaba de reeditarse como CD.
El trabajo de Tata Juan Victoriano tiene interés de decenas
de grupos musicales, pero nunca ha llegado al autor regalías
por las grabaciones que hacen de sus composiciones; tampoco
es conocido ni reconocido, pero celebra la vida con su
oficio.
Cuidar los ritmos y tonos…
El autor de la pieza musical “Lindo México” que en 1995
Hollywood, junto con otras piezas musicales del repertorio
musical purépecha fue seleccionado por el folklorista Pepe
Ávila para musicalización del film “My Family”,
protagonizada por Jame Olmos y la actriz Elpidia Carrillo y
otras actores de Hollywood, dice que música purépecha tiene
que evolucionar de forma natural, “hoy los jóvenes gustan de
la música nuestra lo hacen con instrumentos electrónicos
esta bien, es la evolución del mundo, todo tiene que
cambiar, pero lo que no debe variar es que los jóvenes y
niños tienen que saber escuchar a la naturaleza, saber
interpretar la, si no hay eso, no hay vida, seremos entonces
como los turhuixes, aunque el gobierno no apoya en eso,
porque esta ocupado en otras cosas, los que gustan de la
música deben cuidar los ritmos y tonos”.
Tata Juan sigue llamando a los niños y los
jóvenes para que vayan a su troje a ensayar y a leer las
notas de las canciones para que las aprendan también y luego
puedan componer, “es esa la herencia que quiero dejar a mis
amigos jovencitos y grandes para que ellos también se queden
con esa obra musical”.
Perfil
de Tata Juan
* Nacie en la Comunidad de San Lorenzo, municipio de
Uruapan, en febrero de 1927.
* A la edad de los 9 años inicia sus estudios musicales,
cuando tenía 16 años empieza su oficio de compositor.
* En el año de 1953 inicia la cosecha de triunfos en
concursos y festivales de música en las comunidades
indígenas de Estado.
* En el año de 1963 recibe el reconocimiento del Instituto
Nacional de Bellas Artes (INBA) al obtener el primer lugar
en composición musical, concurso realizado en Uruapan.
* En 1965 recibe la visita de Henrrieta Yurchenco,
etnomusicóloga norteamericana, quien le graba las
composiciones; recopilación que hoy forma parte del acervo
cultural de la Biblioteca del Congreso de estados Unidos y
que recientemente la Coordinación Nacional para el
Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) ha recuperado una
copia.
* En 1966, entre las grabaciones recopiladas, Yurchenco
selecciona dos temas de Juan Victoriano para incluir en el
álbum LP “The Real Mexico in Music and Song”, se incluyen
temas: “Toronjil Morado” y “Kuinchekua”. Recientemente el
mismo material fue reeditado en CD por la firma Monesuch
Records. (Se anexa una copia del CD).
* En el año de 1995, la pirekua (canto) “Lindo México”,
llamó la atención de Hollywood, y junto con una serie de
obras musicales del repertorio folklórico de música
purépecha seleccionado por el folklorista Pepe Ávila, es
fuente de musicalización del film “My Family”, protagonizada
por Jame Olmos y la actriz Elpidia Carrillo y otras actores
de Hollywood,
* En 1998, recibe el reconocimiento del Ayuntamiento de
Uruapan, por la loable labor en pro de la cultura y las
tradiciones del pueblo purépecha.
* En 2004, el internacional grupo de música purépecha, (uno
de los grupos que le han grabado sus obras y que han llevado
la música purépecha a diversas parte del mundo: China,
España, EEUU, Japón, Italia y otras partes del mundo) le
rinde un homenaje en la ciudad de Uruapan y recauda fondos
para ayudar al compositor debido a que nunca ha recibido sus
regalías por la música.
* Actualmente Tata Juan tiene 78 años de edad y a pesar de
sus limitaciones físicas, sigue sembrando el gusto por la
música en los niños y jóvenes en un pequeño taller que
instaló con sus propios recursos luego de que los programas
oficiales le negaron el apoyo. Su música ya es interpretada
por muchos grupos musicales y solistas indígenas y no
indígenas.
Por: Pedro Victoriano Cruz/XIRANHUA. |
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