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Nuestra propia
manera de ver
La permanencia de nosotros, como pueblo p´urhé,
nuestra supervivencia histórica en las condiciones más
desventajosas, no ha sido gracias a la graciosa tolerancia del
Estado o de la sociedad circundante. Si hemos sobrevivido aún,
sobrevivimos gracias a nuestra cultura. Base de nuestra
identidad, permea nuestro territorio reforzando esos lazos de
unidad que mantienen, reproducen y fortalecen a los pueblos.
Nosotros
poseemos nuestra propia manera de ver. De entender el mundo.
Poseemos también formas muy propias de organización y cohesión
social. De hecho, si algo nos distingue y cohesiona es nuestro
vivir comunitario. Vivimos comunitariamente, pensamos
comunitariamente, sufrimos comunitariamente, nos defendemos
comunitariamente, nos divertimos comunitariamente y, aunque la
sociedad occidental no lo crea, si morimos, morimos de manera
comunitaria necesariamente. Por cierto, si algo nos subyuga, no
necesitamos que el Gobierno nos lo quite. Nuestra experiencia
con los gobiernos es que así se acerquen con la intención de
ayudar, su intención verdadera es la de gobernar, que no es otra
cosa sino dominio.
Para quien no pueda o no quiera
entender, si alguna relación tipifica nuestra cosmovisión
cultural, es la que guardamos con nuestra madre tierra. Mientras
que el t´urixi tiene con ella una relación de explotación y de
dominio, la nuestra de de interdependencia: sus dueños no somos,
somos parte de nuestra madre tierra. Por eso nuestra relación va
de la solidaridad con ella al amor apasionado. De hecho nuestra
madre tierra constituye el vientre en que gestamos nuestra
existencia. Nuestro presente y nuestro futuro.
Por eso, quien quiera entablar
con nosotros una relación de trabajo productivo, nunca lo podrá
hacer permaneciendo fuera. Tampoco ignorando nuestra lengua.
Mucho menos si tiene la integración a un sistema de gobierno
como su función principal. Porque conlleva vasallaje. Hasta
ahorita, no es otra cosa lo que nos ha dejado entrever la
creación, desde fuera y desde arriba y por decreto, de la
Secretaría Estatal para el desarrollo de los Pueblos Indígenas.
Al tiempo.
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