Diario Digital P'urhépecha

           E d i t o r i a l  // Septiembre 15, 2005.

           San Lorenzo Narheni, Meseta P'urhépecha. México

I N I C I O D I R E C T O R I O V I S I T A S    A R C H I V O  

    BUSCADOR  

h
  Sección editorial
Nuestra palabra
En opinión de. . .

La entrevista
El reportaje
La crónica
Fotografía
Voz comunal
Noticiario
  Sección temática
Sueños y viajes
Nuestra cultura
Arte indígena
Justicia
Legislación
Municipios
Página del lector

            Medios

            Letras oficiales

            Escríbanos

            Publicidad

 

Editorial

 

         Juchari uandakua. Nuestra palabra. Our word.

Porque para nosotros los p´urhépecha, la palabra cuenta. 

 

        

La cultura p´urhépecha es una cultura oral. Todavía. Para nosotros la palabra cuenta. Y mucho. Cuenta porque expresa la persona comunitaria. Quien no sea indígena, quien no sea p´urhépecha puede llegar a pensar que cuando habla un indígena lo hace por sí solo. Que su palabra es individual. Que la comunidad le es ajena. Pero no. Cada miembro de una comunidad, se halle donde se halle, tenga lo que tenga, sepa lo que sepa, cuando se expresa, expresa al menos una arista de ese enorme y rico poliedro que constituye su bagaje comunitario. Es decir, un indígena, a diferencia del turhixi, aunque parezca que no, nunca habla por su cuenta. No al menos en cuanto forme parte activa de su intorno y entorno comunitarios. Producto de su comunidad, a querer y no, la representa. Aún cuando parezca salirse del molde. Porque, a diferencia de las culturas liberales de occidente, su ji=yo sólo se entiende y cuenta en cuanto se halle formando parte del juchá=nosotros.

 

         Por eso Xiranhua se solidariza con la compañera Bertha Dimas Huacuz. Y suscribe y ratifica la mayoría de sus puntos de vista. No porque cada p´urhépecha piense y sienta exactamente y de igual manera, ni porque esté en todo de acuerdo con ella. Sino porque siendo ella p´urhépecha, a diferencia de otros de su sangre, ha sabido mantener una actitud fiel a la comunidad y una actitud crítica frente al Gobierno. También porque se ha atrevido a escudriñar, escuchar, dialogar, discutir, corregir, proponer y defender todo lo que ataña al ser y permanecer como comunidad. Y porque no ha tenido empacho en decir no cuando así lo exige la dignidad. Entre tanto, los no indígenas o los que siéndolo tienen ante éstos una relación de servilismo, que le aduzcan lo que quieran.

 

            A más de la “trágica degradación medioambiental”, de la “ingobernabilidad por las disputas de la tierra”, de que el indígena tenga que “emigrar en busca de sustento” y de nuestra división interna, denunciadas por la Doctora Dimas Huacuz, Xiranhua ha hecho siempre otros señalamientos. Entre algunos otros, el que la autonomía no podrá ser sin una alma y una utopía comunitarias. De ahí nuestra constante lucha porque nos veamos como hijos de una misma familia y nos llevemos como hermanos. De ahí nuestra meta: forjar una Comunidad de Comunidades y esculpir su conciencia. De ahí nuestra repulsa a seguir siendo objetos de Oportunidades. De ahí nuestra denuncia y advertencia: de nada nos sirve para ser autónomos, el que se nos haya impuesto una Coordinación Interinstitucional para sujetarnos al Gobierno bajo la excusa de atendernos. De ahí también -y a una con la compañera Bertha- nuestra repulsa a seguir siendo objetos de consulta y nunca sujetos de nuestro propio derecho.

 

            Por otra parte y para añadir ofensa a engaño, las cuentas de vidrio que nos endilga el Gobierno con su Universidad Indígena. Importando esquemas de quienes nos tienen bajo su mano nos ofrecen como diploma el volvernos leguleyos ¡No se hace k´umánchikua con recetas ajenas! Porque si de inculturar se trata, basado en el terreno que pisa y en el lenguaje en que se comunica, cada pueblo ha de hacer su propia universitas. Para ser autónomos de poco nos sirve estudiar geografías ajenas. Porque sin tomar como objeto principal de nuestro programa de estudios el suelo que pisamos y sus recursos, sólo nos prepararemos para su renta. Nada más ajeno al establecimiento de una autonomía regional fincada en la propiedad comunal e intercomunitaria de nuestro territorio y de nuestras tierras. Esa Universidad no la haremos p´urhépecha, en tanto no delimitemos al milímetro y hagamos valer, ante propios y extraños, nuestras fronteras.  

 

 San Lorenzo Narheni, Meseta P'urhépecha. México. Agosto 15 del 2005.

Comentarios escribir a e-mail: xiranhua@xiranhua.com 

 

 Este sitio es la palabra virtual de Xiranhua Comunicación P'urhépecha.  Copyright © Derechos Reservados.
 Comunidad Indígena de San Lorenzo, Meseta P'urhépecha, Michoacán. México.
Contacte  a  Xiranhua