Entre ser o no ser. Entre amplificar la voz comunitaria o
caer en el silencio. Entre haber sido un esfuerzo continuado de unos
pocos o que lo asuma el amor comunitario. Xiranhua se juega
su permanencia. La voz digital de los p´urhépecha, su futuro. No por
falta de ganas de quienes aquí colaboramos, sino porque las leyes
inflexibles del mercado están rebasando nuestros recursos. Amigo
lector, nuestra vos oficial, por esta vez, es: “necesitamos tu
solidaridad”. No por afán de lucro. Jamás. Simple y llanamente
porque estamos convencidos que en cuanto medio de comunicación
digital ya no podemos continuar a nuestra fuerza sólo.
Xiranhua nació en penurias y así vivió como medio
impreso. Pobre, pero siempre digno. Y como ustedes saben, lectores
amigos, radicados en la cultura oral, los p´urhépecha poco
acostumbramos la letra impresa, más propia del t´urixi. Hasta
hace unos decenios. Luego la hemos ido asimilando simple y
llanamente porque encarna, como sistema de comunicación, un medio
universal, en cuanto asegura una permanencia y fidelidad que la
oralidad, no. De ahí que nuestras comunidades a más de la palabra de
nuestros tata k´ericha ahora también atesoren los escritos de
nuestros ireneos rojas, sebastianes olivares, pedros marquez,
valentes soto, gilbertos jerónimo, agustines jacinto, juanes
velásquez, moiseses franco, pedros victoriano, lúcases gómez, etc.
Por eso, aunque no teniendo como otros el sostén de la
institucionalidad oficial, Xiranhua, para adecuarse a los
retos del siglo XXI, volvió a tomar fuerzas de su flaqueza y pasó de
medio impreso a medio digital. Como éste que lees en la pantalla de
tu PC hoy.
Luego, constatando nuevamente que la oralidad campea
más, Xiranhua tuvo en Radio Kuskua un hermanito.
Pudimos así atacar dos frentes a la vez: a nuestras comunidades en
general a través de las ondas hertzianias e, insistiendo en que hay
que escribir y leer y legar, a través de esta página web. Sólo que
ya no las podemos sostener. Por una quimera. Nomás. Falta de dineros
como ésos que aseguran y dan los empleos remunerados. Así que
quedamos a su merced.
Por su comprensión y generosidad, diosmeiámu je!
San
Lorenzo Narheni, Meseta P'urhépecha.
México.
Diciembre 14, 2006.
e-mail:
xiranhua@purepechas.org